El acceso temprano al diagnóstico de VIH sigue siendo uno de los grandes desafíos de la salud. Aunque los tratamientos actuales permiten controlar la infección y llevar una vida plena, muchas personas aún reciben el diagnóstico en etapas avanzadas.
Para facilitar la detección, se presentó en la Argentina un nuevo autotest de VIH que se puede realizar en casa, sin necesidad de extracción de sangre. Esta herramienta busca reducir las barreras que suelen demorar la consulta médica y permite una primera aproximación al diagnóstico desde el hogar.
La infectóloga Mercedes Monserrat destacó en AURA la importancia de esta alternativa y advirtió que todavía existen muchas dificultades para acceder a los controles. “Hay más o menos un 15% de las personas que se cree que tienen HIV que no saben que lo tienen. Y otro 50% de los diagnósticos es un poco tardío”, explicó.
Cómo se usa el autotest de VIH y cuánto tarda en dar el resultado
Una de las principales ventajas del nuevo autotest es que no requiere sangre ni pinchazos. El procedimiento se realiza con un hisopo que se pasa por las encías para obtener la muestra de saliva.
El kit incluye las instrucciones y todos los elementos necesarios. Una vez tomada la muestra, se coloca en un frasco y hay que esperar entre 20 y 40 minutos para conocer el resultado.
“Es tipo un hisopito que te lo tenés que pasar por las encías, no necesita sangre, ni pinchazo, ni nada”, detalló Monserrat. El test puede arrojar tres resultados: positivo, negativo o inválido, este último sucede cuando hubo algún inconveniente en el procedimiento o la muestra no fue suficiente.
Según la especialista, se trata del mismo test que se utiliza en Estados Unidos, aprobado por la FDA desde hace más de diez años, y su facilidad de uso fue estudiada previamente.
Qué efectividad tiene el autotest y cuándo conviene hacerlo
El autotest detecta anticuerpos contra el VIH, es decir, las proteínas que el cuerpo produce como respuesta al virus. Por eso, existe un período de ventana después de una posible exposición en el que la prueba puede no detectar la infección.
La infectóloga explicó que la sensibilidad del dispositivo ronda el 94% o 95%, aunque aclaró que no es exactamente igual a la de un análisis de sangre. Mientras el autotest identifica anticuerpos, los análisis de sangre también pueden detectar un antígeno del virus, lo que permite identificar la infección antes.
Para obtener un resultado negativo confiable, el autotest contempla una ventana de hasta 90 días desde la posible exposición. A partir de los 45 días ya puede orientar sobre el resultado, pero es importante seguir las indicaciones del kit.
En caso de un resultado positivo, es necesario acudir a un centro de salud para realizar un análisis de sangre que confirme el diagnóstico.
Qué hacer después de una relación sexual sin preservativo
La infectóloga remarcó que el autotest no reemplaza las medidas de prevención tras una posible exposición al VIH. En estos casos, existe la profilaxis postexposición (PEP), un tratamiento con medicamentos antirretrovirales que puede reducir significativamente el riesgo de transmisión.
“Después de cualquier situación que uno considere de riesgo de transmisión de VIH, por ejemplo, una relación sexual sin preservativo, con un intermitente, o lo que a uno le genere dudas, va a una guardia, a cualquier hospital público, privado, lo que sea”, explicó Monserrat.
La recomendación es acudir idealmente dentro de las primeras 24 horas, aunque el tratamiento puede iniciarse hasta 72 horas después de la situación de riesgo. La PEP consiste en tomar medicación durante un mes y, si se administra correctamente y en tiempo, puede prevenir más del 95% de las posibilidades de transmisión. Está cubierta al 100% y debe ser provista tanto por hospitales públicos como privados.
PrEP: la prevención antes de la exposición y otras alternativas
Otra herramienta clave es la profilaxis preexposición (PrEP), que se utiliza antes de una posible exposición al virus. Actualmente, consiste en una medicación que puede tomarse diariamente o bajo esquemas a demanda, según la indicación médica.
“Esto previene prácticamente en un 100% la transmisión de VIH”, aseguró Monserrat sobre su efectividad cuando se usa correctamente. La especialista también subrayó la importancia de generar un espacio de confianza entre pacientes y profesionales para conversar sobre las distintas alternativas de prevención, ya que no todas las personas utilizan preservativo.
Además, recordó que existen otras medidas preventivas, como las vacunas contra la hepatitis A, la hepatitis B y el HPV.
El tabú del test de VIH y la importancia de los controles
A pesar de las nuevas herramientas, Monserrat advirtió que persisten prejuicios y barreras que dificultan el acceso a los testeos. Incluso, muchos profesionales de la salud no incluyen la prueba de VIH en los controles habituales.
“Un análisis de VIH habría que pedirle a todo el mundo”, afirmó la infectóloga. La vergüenza, la falta de tiempo y las dificultades para conseguir una orden médica o un turno pueden hacer que una persona postergue el análisis durante meses o años.
El autotest puede ayudar a reducir estos obstáculos y favorecer la detección temprana. “Si uno hace un diagnóstico temprano, tener ahora VIH es una enfermedad crónica, súper tratable, con una vida plena”, concluyó
Fuente: TN — Ver noticia original