Las parejas DINKWAD son aquellas en las que ambos integrantes tienen ingresos, no tienen hijos y conviven con un perro. La sigla proviene del inglés Dual Income, No Kids, With A Dog, que en español significa “doble ingreso, sin hijos y con un perro”. El término fue incorporado a las conversaciones sobre nuevos estilos de vida y aparece en publicaciones sobre relaciones, consumo y mascotas.
La expresión deriva de DINK, que significa Dual Income, No Kids y describe a las parejas que tienen dos ingresos y no tienen hijos. La variante DINKWAD suma un elemento central: el perro como parte de la vida cotidiana y del núcleo familiar. El Cambridge Dictionary registró el término en una publicación de su blog sobre nuevas palabras en mayo de 2024.
Cuáles son las características de las parejas DINKWAD
Este modelo no implica que todas las parejas tengan los mismos ingresos, objetivos o motivos para no tener hijos. Sin embargo, suele asociarse con algunas características:
- Dos fuentes de ingresos: ambos integrantes trabajan o cuentan con ingresos propios.
- Una vida sin hijos: la pareja no tiene hijos, aunque las razones y los planes a futuro pueden variar.
- Una mascota como parte de la familia: el perro ocupa un lugar importante en la rutina, los afectos y las decisiones del hogar.
- Mayor flexibilidad para organizar el tiempo: la pareja puede distribuir sus recursos y actividades de acuerdo con sus propios proyectos, sin las obligaciones vinculadas a la crianza.
Por qué algunas parejas eligen este estilo de vida
Las razones pueden ser diferentes en cada caso. Algunas parejas deciden no tener hijos porque priorizan su independencia, sus carreras profesionales, los viajes o sus objetivos personales. Otras valoran la posibilidad de compartir la vida con un animal y destinar tiempo y dinero a su cuidado.
También influye la organización económica. Al no afrontar los gastos asociados a la crianza, algunas parejas pueden disponer de más dinero para ahorrar, invertir, viajar o comprar productos y servicios para sus mascotas. De todos modos, tener dos ingresos no garantiza una situación económica holgada: los gastos de vivienda, alimentación, salud y veterinaria también pueden representar una parte importante del presupuesto.
En este modelo, el perro suele ser mucho más que un animal de compañía: es considerado un integrante de la familia. Esa relación se refleja en decisiones cotidianas, como elegir una vivienda que admita mascotas, organizar las vacaciones en función de sus necesidades o reservar parte del presupuesto para alimentos, juguetes y controles veterinarios.
Fuente: TN — Ver noticia original