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PRIMERAS IMPRESIONES | Call of Duty: Modern Warfare 4 – DMZ tiene personalidad propia

La nueva entrega de Call of Duty estrenó el acceso anticipado a su modo de shooter de extracción que, a diferencia de los intentos previos, parece haber encontrado una identidad propia
PRIMERAS IMPRESIONES | Call of Duty: Modern Warfare 4 - DMZ tiene personalidad propia

Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

Los shooters de extracción son uno de los géneros más importantes de los últimos años. Los jugadores disfrutan una experiencia de looteo y exploración, repleta de acción contra enemigos controlados por la IA, pero con una dosis de adrenalina extra. Ésta se produce por la idea latente de poder cruzarnos a otros jugadores y desatar una persecución, o un enfrentamiento, antes de poder exfiltrar. Luego de varios intentos fallidos, en los que la jugabilidad propia de la saga no conseguía hallar su lugar entre las mecánicas propias del género, Infinity Ward se decidió a mostrarnos su visión del modo DMZ en Call of Duty: Modern Warfare 4 y las primeras impresiones son excelentes.

Luego de una misión introductoria, que parece salida de la campaña, nos lanzaremos de lleno a explorar el extenso mapa de la zona de exclusión de Hajin. Un terreno fértil con vegetación, colinas, edificaciones militares y un sinfín de casitas para revisar. El juego nos presentará de a poco el modo a través de misiones de historia con objetivos predefinidos en los que nos dejará claro que hay algunos requisitos a cumplir para completarlas. Por ejemplo, si nos infiltramos en un centro comercial abandonado deberemos llevar lentes de visión nocturna, o una máscara de gas cuando pasamos por alguna zona contaminada. Todas estas variables, que en conjunto aportan una valiosa capa de complejidad a la propuesta, suelen estar avisadas en la vista previa al seleccionar la misión y son apenas una muestra de lo que nos espera en el resto del mapa.

Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

El modo DMZ está pensado para jugar en equipos de 3 personas, por eso la opción por defecto inicia el emparejamiento con otros dos jugadores. Hay tres modos de juegos para elegir: uno que se centra en las seis misiones de historia, otro que ofrece una dinámica de misiones consecutivas al azar y un tercero que nos permite explorar libremente la zona de exclusión. En todos los modos contamos con un límite de tiempo de 30 minutos, que es lo que falta para que la central nuclear termine de contaminar toda la zona, por lo que deberemos llamar al helicóptero al menos un par de minutos antes si queremos exfiltrar a salvo.

Las misiones son variadas y entretenidas. Podemos intervenir antenas, en un desafío de parkour que aprovecha las nuevas mecánicas que vimos en la campaña, para desbloquear un UAV temporal; también controlar un sitio de defensas antiaéreas para detener los refuerzos enemigos o comenzar alguno de los objetivos secundarios dispersos por el mapa. En todo momento la dinámica del juego nos invita a explorar, revisar y lootear todo lo que encontremos a nuestro alcance. Para eso debemos gestionar los recursos que vamos levantando porque nuestra mochila tiene una capacidad limitada, determinada por la calidad de la misma.

Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

Durante la exploración nos cruzaremos con todo tipo de unidades enemigas controladas por la IA. A medida que vamos eliminando enemigos se elevará el nivel de alerta y comenzarán a llegar las unidades especiales, de rango mayor con mejor defensa y armamento pesado. Lo mejor que hace el modo DMZ es darnos la sensación de que a mayor riesgo mejor será la recompensa. Esto se manifiesta en la calidad de las armas que conseguiremos al completar una misión o derrotar a uno de los generales enemigos, pero también por el tipo de componentes que encontraremos al lootear cofres, contenedores o zonas restringidas.

En medio de la acción existe la posibilidad de cruzarnos con otros jugadores que por lo general no tienen un ápice de piedad. Esto no es Arc Raiders: el perfil del jugador promedio de Call of Duty no suele pensar dos veces antes de disparar. Sin embargo contamos con un par de herramientas para solicitar una tregua. El chat de proximidad, sumado a los gestos predefinidos, puede hacer maravillas en estas situaciones y será el protagonista indiscutido tanto de anécdotas trágicas como de alianzas espectaculares. Eso no quita que ser eliminado en los últimos minutos de una infiltración sea una de las peores experiencias a tener, pero el miedo a que suceda termina siendo un ingrediente fundamental a la hora de la victoria.

Call of Duty: Modern Warfare 4, de Infinity Ward.

Lo mejor del modo DMZ es que consigue equilibrar la acción, la exploración y la preparación en la base a tal punto que las partidas se suceden una tras otra sin que lleguemos a reparar en el tiempo. En la base elegiremos hasta tres operadores, que podremos ir mejorando a través de la experiencia que conseguimos en batalla. Los puntos de habilidad sirven para habilitar nodos en uno de los tres árboles de habilidades disponibles, permitiéndonos una libertad de progresión y especialización inusitada. Al morir en combate perderemos al operador, pero podremos recuperarlo pagando un rescate en metálico cada vez más oneroso. La penalización puede reducirse si mejoramos nuestra base, para eso necesitaremos recursos muy escasos que sólo encontraremos al explorar Hajin.

El loop de jugabilidad es realmente divertido, los ítems que conseguimos looteando siempre son útiles y los enfrentamientos desafiantes. Los enemigos suelen morir rápidamente, al menos los iniciales, pero son letales si nos atacan en grupos. Suelen perseguirnos con vehículos, llamar refuerzo aéreo a través de helicópteros de combate o tropas extras, y se vuelven un verdadero incordio cuando apoyan a las unidades de alto rango. Un par de enemigos con escudo ya cambian la dinámica de un enfrentamiento, no se imaginan lo que puede ser un lanzagranadas en medio de una balacera. Y cuando a esto le sumamos la posibilidad de encontrar a otros jugadores, la adrenalina está garantizada.

El modo DMZ de Call of Duty: Modern Warfare 4 tiene una personalidad propia. Los intentos fallidos de años anteriores han servido de experiencia para que Infinity Ward consiga incorporar una adición excelente a la propuesta multijugador de Call of Duty. El hecho de que los puntos de experiencia sumen al perfil multijugador, pero no a la inversa, es una señal clara de que el estudio está apostando a esta nueva experiencia. La idea no es competir de igual a igual con los grandes exponentes del género sino ofrecer una versión más accesible de la fórmula de un shooter de extracción, aprovechando el gunplay y la jugabilidad pulida de la saga. A la vez, es una bocanada de aire fresco para salir del frenetismo del multijugador clásico sin tener que someterse a la supervivencia brutal del ya clásico modo Battle Royale.

Fuente: Infobae — Ver noticia original