El pollo al horno es un clásico de la cocina, pero conseguir que quede tierno por dentro y crocante por fuera puede ser un desafío.
Una temperatura elevada o un tiempo excesivo de cocción pueden hacer que la carne pierda humedad y resulte seca.
Para evitarlo, Christophe Krywonis propuso cambiar el orden de preparación y aplicar una técnica que se utiliza en la cocina profesional.
El secreto consiste en cocinar primero el pollo en un líquido caliente y terminarlo en el horno, donde adquiere el dorado característico de esta receta.
El método que cambia la cocción tradicional del pollo
En lugar de llevar la pieza directamente al horno, el chef recomienda realizar un pochado previo.
Este procedimiento permite cocinar la carne lentamente en un medio húmedo antes de someterla al calor intenso.
La técnica busca conservar los jugos y conseguir una textura más tierna, sin renunciar a una piel crocante. Una vez que el pollo está casi cocido, se completa la preparación en el horno.
Christophe Krywonis reveló el secreto para hacer un pollo jugoso.
Cómo pochar el pollo sin que el líquido hierva
En diálogo con el podcast gastronómico “Fuera de Carta”, Krywonis explicó que el procedimiento requiere controlar la temperatura durante la primera etapa.
“El pochado es una muy buena técnica y la recomiendo a todos. Hay que sumergir el pollo en un caldo de vegetales sin hervir y cocinarlo media hora más o menos”, señaló.
También hizo hincapié en la importancia de mantener el líquido a una temperatura estable, sin que alcance una ebullición intensa.
“Lo dejás sin hervir, a 80 grados si podés hacerlo de forma controlada. Si no, ocupate de cuidar la olla para que no hierva”, agregó.
El paso final para conseguir una piel dorada y crocante
Después de completar el pochado, llega el momento de utilizar el horno. El chef indicó que la temperatura debe ser elevada para terminar la preparación y dorar la superficie.
“Una vez que lo sacás de este caldo, lo llevás a un horno de 220 grados y lo cocinás como un pollo asado”, explicó.
Para esta última etapa, recomendó dejarlo entre cinco y diez minutos, según el tiempo que necesite para adquirir el color deseado.
La recomendación de Christophe Krywonis para lograr un pollo más tierno
El cocinero resumió el resultado que puede conseguirse con este procedimiento con una frase contundente: “Es probable que te sorprenda la ternura del pollo”.
Su propuesta se basa en combinar una cocción suave en caldo de vegetales con un golpe final de horno a alta temperatura.
De esta manera, se busca equilibrar la humedad interior con una superficie dorada.
La clave está en respetar ambas etapas y evitar que el líquido hierva durante el pochado.
Así, una modificación sencilla en la preparación puede ayudar a conseguir un pollo al horno con una textura más tierna y una piel crocante.
Fuente: Crónica — Ver noticia original