Las hormigas suelen aparecer en el jardín, las macetas y los espacios cercanos a la casa. Aunque cumplen una función importante en el ecosistema, pueden convertirse en una molestia cuando invaden algunos ambientes de la vivienda o afectan a las plantas.
Para intentar controlar su presencia, existen distintos métodos caseros, entre ellos el uso de bicarbonato de sodio en las zonas donde circulan las hormigas. Sin embargo, no hay evidencia suficiente para asegurar que este producto, por sí solo, elimine una colonia o destruya un hormiguero.
Por qué el bicarbonato de sodio podría afectar a las hormigas
El bicarbonato de sodio es un compuesto que se utiliza en la limpieza y en distintas tareas domésticas. En el caso de las hormigas, suele mencionarse como un posible remedio casero, aunque su eficacia para controlar colonias no está suficientemente demostrada.
Una de las explicaciones que circulan sostiene que, cuando lo ingieren, podría reaccionar con sustancias ácidas de su organismo y generar dióxido de carbono. Sin embargo, esto no permite asegurar que el producto resulte efectivo para eliminar hormigas en condiciones habituales.
Además, aplicar bicarbonato directamente sobre la tierra puede modificar sus propiedades químicas, especialmente si se utiliza en cantidades elevadas o de manera reiterada. Por eso, no conviene esparcirlo indiscriminadamente sobre el césped, las raíces o las macetas.
Cómo actuar ante un hormiguero en el jardín
- Identificar el hormiguero: observá por dónde entran y salen las hormigas para localizar el punto de mayor actividad.
- Evitar las aplicaciones indiscriminadas: no arrojes grandes cantidades de bicarbonato sobre la tierra ni cerca de las raíces de las plantas.
- Observar el comportamiento de la colonia: controlar los recorridos permite determinar si las hormigas siguen activas y si es necesario recurrir a otro método.
- Elegir un tratamiento adecuado: si el problema persiste, utilizá un cebo específico para la especie identificada y seguí las indicaciones del fabricante. Si hay dudas, consultá a un profesional en control de plagas.
Cómo evitar la aparición de hormigas
- Retirar los restos de comida: no dejes migas, frutas caídas ni residuos orgánicos cerca de la casa.
- Mantener limpios los espacios exteriores: limpiá con frecuencia las mesas, los pisos y los sectores donde se preparan alimentos.
- Controlar los pulgones: algunas especies de hormigas se alimentan de la sustancia azucarada que producen estos insectos. Por eso, conviene revisar las plantas afectadas.
- Sellar posibles entradas: tapá grietas y pequeñas aberturas en paredes, zócalos y marcos para dificultar el ingreso a la vivienda.
- Identificar los recorridos: observar por dónde circulan permite localizar los puntos de acceso y actuar sobre el problema de manera más precisa.
Estas medidas ayudan a reducir las fuentes de alimento y los lugares que favorecen la presencia de hormigas. Si la colonia está instalada en el jardín y el problema persiste, lo más efectivo es identificar la especie y elegir un método de control adecuado.
Fuente: TN — Ver noticia original