
Durante años, Lili Infante siguió el dinero que circulaba por mercados clandestinos de internet, entre seudónimos y pagos con criptomonedas. La agente de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) participó en el cierre de Hydra, uno de los mayores mercados ilegales de la red oscura.
Una revelación familiar cambió después el sentido de esa investigación. Su abuela, Nina, había vendido marihuana en un mercado radicado en Rusia.
Según publicó Wired, Infante conoció esa historia después de la muerte de Nina, cuando su madre le relató cómo la mujer había ingresado a Hydra para ayudar a otro integrante de la familia.
El caso mostró cómo una pesquisa sobre delitos digitales podía cruzarse con una historia familiar ocurrida a miles de kilómetros de Miami.

Lili Infante llegó a la DEA antes de que Hydra se convirtiera en su objetivo
Infante nació en Moscú y se trasladó a Estados Unidos durante su infancia. Tras estudiar economía en la Universidad de Columbia, trabajó como analista de idioma ruso en una investigación de la DEA sobre grupos criminales de Brighton Beach, en Nueva York.
Esa tarea la acercó al trabajo de inteligencia y la llevó a convertirse en agente federal. En 2014 fue destinada a Miami, donde investigó el lavado de dinero ligado al narcotráfico.
Allí advirtió que las transacciones con criptomonedas podían dejar rastros, aun cuando quienes vendían drogas usaran seudónimos. La DEA autorizó una compra de USD 200 en bitcoin en el mercado Blue Sky.
El envío de cocaína llegó a un apartado postal de la agencia y confirmó que la venta de drogas por internet exigía métodos distintos de investigación, según reconstruyó el medio.
La pesquisa sobre un vendedor identificado como Owlcity le permitió probar ese método. Infante se hizo pasar por compradora y le pidió que rastreara un paquete que supuestamente no había recibido.
El vendedor consultó el sitio del servicio postal fuera de Tor, una red que dificulta identificar a los usuarios, y ese registro condujo a los investigadores hasta Chrissano Leslie, detenido en Miramar, Florida, con armas en su vivienda.
A partir de ese episodio, Infante ayudó a formar un equipo con agentes de varias instituciones para investigar el narcotráfico digital. Ese fue el inicio de un trabajo centrado en seguir movimientos de dinero entre billeteras digitales y vincularlos con datos obtenidos mediante vigilancia tradicional.

Hydra combinaba la venta de drogas con otros servicios ilegales, siendo que llegó a reunir 17 millones de usuarios, miles de vendedores y cerca del 80 % de las transacciones con criptomonedas vinculadas con la red oscura. Su actividad se extendía por Rusia, Kazajistán, Armenia, Ucrania y Bielorrusia.
Nina vendió marihuana en Hydra para ayudar a Dennis
La plataforma ingresó en la historia familiar de Infante después de que Nina enfermara y muriera.
Su madre le contó entonces que Dennis, nieto de Nina y primo de la agente, había quedado endeudado con una banda local tras vender drogas a consignación y no devolver el dinero. El grupo lo amenazaba y Nina buscó una forma de reunir el monto necesario.
Según relató Wired, la mujer cultivó marihuana y compró semillas a través de Hydra. Desde su casa en el campo ruso, aprendió a usar Tor, redes privadas virtuales y bitcoin. Luego abrió un perfil de venta en la plataforma, mientras Dennis se encargaba de las entregas.

El sistema de distribución de Hydra evitaba en muchos casos el correo. Los repartidores ocultaban los paquetes en parques, arbustos y otros espacios públicos, y enviaban a los compradores las coordenadas para retirarlos. Dennis cumplía esa función para su abuela, según reconstruye el medio.
La deuda fue saldada, pero Nina y Dennis continuaron con la actividad. La madre de Infante comprendió la dimensión del negocio cuando consultó por los gastos médicos de Nina y recibió como respuesta que no debía preocuparse porque su madre era una mujer rica.
La DEA no tenía jurisdicción directa sobre un mercado que operaba fuera de Estados Unidos, pero Tigran Gambaryan, investigador de la División de Investigaciones Criminales del Servicio de Impuestos Internos, la incorporó a un equipo autorizado para avanzar sobre la plataforma.

El operativo internacional desactivó los servidores de Hydra y secuestró USD 25 millones en bitcoin
El grupo siguió movimientos en la cadena de bloques, el registro público de las transferencias con criptomonedas y ubicó recursos de Hydra en un centro de datos de Hetzner, en Alemania.
Infante ingresó además al sitio con una identidad encubierta como evaluadora de pureza de drogas, una tarea que aportó información sobre su funcionamiento y sobre Dmitry Pavlov, señalado como administrador tecnológico.
La invasión rusa a Ucrania, iniciada en febrero de 2022, aceleró la investigación. Según la crónica, el equipo consideraba que la estructura financiera de Hydra podía facilitar transferencias de grupos que buscaban eludir las sanciones internacionales impuestas a Rusia.

El 5 de abril de 2022, la policía alemana retiró los servidores vinculados con la plataforma y el sitio dejó de operar. Seis días después, Pavlov fue detenido en Rusia, mientras que las autoridades alemanas incautaron una billetera digital de Hydra que contenía USD 25 millones en bitcoin.
Infante dejó la DEA meses después de esa operación. En 2023, recibió un reconocimiento del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos por sus investigaciones sobre delitos informáticos.
Fuente: Infobae — Ver noticia original