
Tras 15 años de permanecer tras las rejas y mantenerse alejado de causas judiciales, Hugo Miguel (62), alias “El Gitano”, un peligroso delincuente que cumple prisión perpetua desde 2010 por el asesinato de un anciana, volvió a ser noticia desde la cárcel.
Bajo el apodo de “Subcomisario Gutiérrez”, en alusión a la serie de ficción “Gutiérrez Is Mai Neim”, Miguel ahora fue identificado como líder de una banda de presos que realizaba estafas telefónicas desde la cárcel, engañando a las víctimas con falsas historias para robarles importantes sumas de dinero.
La investigación que encabeza el fiscal Mariano Moyano, titular de la UFI N° 13 de Mar del Plata, arrojó un modus operandi que contaba con dos guíones bien marcados, los cuales se reiteraban en las más de 10 mil llamadas realizadas por Miguel y sus cómplices durante los últimos tres meses.
Las fuentes policiales consultadas por Infobae precisaron que, luego de más de tres meses de investigación, los detectives lograron determinar que los estafadores se presentaban ante las víctimas como funcionarios policiales y les comunicaban que un familiar suyo se encontraba detenido en una comisaría por haber atropellado a una mujer embarazada. En ese contexto, la maniobra continuaba con el pedido de una fianza para concretar la liberación y la posterior presentación de un falso policía en la vivienda de la víctima, con el objetivo de retirar la suma de dinero pautada previamente.

Otro ardid que utilizaban los delincuentes constaba en simular vía telefónica ser el hijo o el sobrino de la víctima, a quien contactaban para cambiar -con urgencia- los billetes de dólares en la previa a un supuesto anuncio presidencial.
Al establecer cómo operaba la asociación ilícita liderada por “El Gitano” Miguel y los roles que cumplían los otros involucrados, el pasado jueves personal de las DDI de Mar del Plata y La Plata efectuaron allanamientos simultáneos en las Unidades Penales 1 (Olmos), 15 (Mar del Plata) y 44 (Batán). Al requisar la celda del líder de la banda, alojado en la primera de ellas, los agentes secuestraron cuatro teléfonos celulares empleados para llevar a cabo las estafas y dos troqueles de chips.

El fiscal Moyano dispuso la aprehensión de Miguel, sindicado como la cabeza de la organización, y de Joel Aguirre, su compañero de celda y cómplice en el call center que habían montado dentro de la cárcel. Sin embargo, luego recuperaron la libertad bajo los alcances del artículo 161 del Código Procesal Penal respecto de esta investigación.
En los otros dos penales fueron detenidos Alejandro David Rosales Demetrio (30), Jonathan Ezequiel Villalba (34) y Franco Isaías Miguel (29), los otros tres sospechosos sobre quienes pesaban órdenes de captura en el expediente.
La investigación continúa con el análisis de los dispositivos secuestrados y de las comunicaciones atribuidas a la presunta banda.
La fuga y recaptura de “El Gitano” Miguel
A principios de agosto de 2011, Hugo “El Gitano” Miguel logró posar su nombre en los principales medios del país al fugarse del penal del partido bonaerense de Florencio Varela junto a Miguel Gustavo Tarico, por entonces su compañero de celda.
Por aquellos años, Miguel integraba una banda delictiva dedicada a asaltar a personas mayores que cobraban pensiones de Europa. Sin embargo, su raid delictivo se frenó en 2010, cuando fue condenado por el crimen de María Epifania Di Ciccio (81), a quien asesinó durante el 2007 en Hurlingham.
Por aquel hecho, el Tribunal Oral Criminal N° 5 de Morón lo condenó a reclusión perpetua, pero más de un año después, él y Tarico se fugaron de los talleres de la cárcel de Varela y nunca más se supo de ellos.
Miguel se las ingenió para permanecer prófugo de la justicia durante casi dos meses. Su recaptura ocurrió en la localidad de Atlántida, Uruguay, luego de que su acento argentino llamara la atención de las autoridades del casino local porque jugaba compulsivamente y por montos elevados de dinero.
A partir del análisis de las filmaciones del sistema de videos del establecimiento, los investigadores de Interpol detectaron que podría tratarse de Miguel y realizaron la consulta correspondiente al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Finalmente, “El Gitano” fue detenido cuando salía del casino “Del Estado”.
Como no contaba con tarjetas de crédito, pagaba con efectivo los hoteles y abonaba por adelantado el alquiler de coches lujosos, con los que cometía hechos ilícitos y luego abandonaba los vehículos, según pudieron reconstruir los investigadores en aquel entonces.
Rápido de reflejos, Miguel sabía que era buscado por las autoridades policiales y para evadirlas cambiaba de residencia en forma continua. Asimismo, se comunicaba por celular utilizando el dialecto gitano, lo que hacía muy complejo extraer pruebas concluyentes de las escuchas telefónicas.
Fuente: Infobae — Ver noticia original