Las cocineras españolas tienen un consejo infalible para lograr un solomillo de cerdo jugoso y lleno de sabor: una salsa con ajo y whisky que le aporta un toque distinto al plato y sorprende a todos.
Este plato, típico de la gastronomía de Sevilla, se ganó un lugar en las mesas familiares y en las barras de los bares. Además, su secreto está en aprovechar ingredientes simples y en controlar el punto justo de cocción para que la carne no pierda jugosidad.
Cómo lograr un solomillo jugoso y lleno de sabor
El primer paso para un buen resultado es cortar el solomillo en medallones y dorarlos apenas en una sartén caliente. No hace falta cocinarlos del todo en esta etapa: basta con sellar la superficie para que conserven sus jugos.
Después, se retiran los medallones y se preparan los ajos, que deben dorarse a fuego suave para evitar que se quemen y den un sabor amargo. Una vez listos, se incorpora el whisky con cuidado y se deja reducir antes de sumar el caldo de pollo y el comino.
Cómo hacer el solomillo en salsa de ajo y whisky
Ingredientes:
- 1 kg de solomillo de cerdo cortado en medallones
- 8 dientes de ajo con piel
- 50 g de manteca
- 100 ml de whisky
- 250 ml de caldo de pollo
- 1 cucharada de maicena instantánea
- 1 cucharadita de comino molido
- Sal a gusto
Paso a paso:
- Cocinar los ajos: calentar la manteca en una sartén y cocinar los ajos a fuego suave hasta que estén tiernos y dorados. Retirarlos y reservar.
- Dorar la carne: en la misma grasa, dorar los medallones de solomillo por ambos lados, sin cocinarlos completamente.
- Agregar el whisky: incorporar el whisky con precaución y dejar que reduzca. No acercar la cara a la sartén y evitar flambear bajo la campana extractora.
- Sumar el caldo y el comino: añadir el caldo de pollo y el comino. Cuando la salsa hierva, devolver los medallones a la sartén y terminar la cocción durante unos minutos, controlando que la carne alcance una temperatura segura.
- Espesar la salsa: si es necesario, retirar la carne y añadir la maicena disuelta en agua fría, removiendo bien. Volver a incorporar los medallones y los ajos, mezclar y servir caliente.
Consejos y acompañamientos
Para los más chicos o quienes no pueden consumir alcohol, lo ideal es reemplazar el whisky por caldo y un poco de jugo de manzana. La salsa debe quedar suave y cubrir la carne sin ocultar su sabor.
El solomillo en salsa se sirve tradicionalmente con papas fritas, pero también queda bien con verduras o arroz como guarnición. Un plato reconfortante, fácil de hacer y con el toque especial de la cocina andaluza.
Fuente: TN — Ver noticia original