Elon Musk aseguró que Blindsight, el implante de Neuralink para la ceguera, está listo desde la ingeniería y solo espera la aprobación regulatoria. Los ensayos en humanos de este dispositivo todavía se están preparando.
El anuncio del 30 de octubre mezcla dos productos con grados de madurez distintos: Telepathy, que ya está en ensayos clínicos, y Blindsight, que no. La diferencia importa porque lo primero es evidencia en curso y lo segundo, por ahora, una promesa.
Telepathy, el implante que ya está en ensayos
Telepathy traduce señales cerebrales en comandos para dispositivos externos. Permite a personas con parálisis severa mover el cursor, hacer clic, jugar, escribir código y crear arte digital, y los ensayos también exploran el control de un brazo robótico.
Neuralink empezó sus pruebas en humanos en 2024. Musk afirma que el sistema habilita una comunicación rápida con computadoras “simplemente pensando” y que, en pocos años, su velocidad de salida superará a la del tipeo.
Blindsight, una cámara conectada al cerebro
Blindsight apunta a la pérdida visual severa, incluida la ceguera de nacimiento. Una cámara capta el entorno y envía la información a la corteza visual, sin pasar por los ojos ni por los nervios ópticos dañados.
Según Musk, está “lista desde el punto de vista de la ingeniería” y solo falta la aprobación regulatoria. El dispositivo tiene la Designación de Dispositivo Innovador de la FDA, que puede acelerar el desarrollo y la revisión, pero no equivale a una aprobación.
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Qué falta antes de hablar de un avance histórico
Musk planteó además redirigir señales desde las áreas motoras y sensoriales del cerebro hacia las extremidades, para recuperar el movimiento de manos y piernas. Lo ubicó en “unos pocos años”, como una esperanza y no como un resultado.
Restaurar el movimiento natural sigue siendo una posibilidad futura, y el éxito de Blindsight dependerá de más pruebas clínicas. La distancia entre ingeniería lista y paciente que ve es regulatoria y se mide en ensayos, no en publicaciones en X.