Sandra Domínguez declaró en el juicio oral contra Aníbal Lotocki y dio un estremecedor testimonio sobre las consecuencias que, según relató, sufrió después de someterse a una intervención estética con el médico.
Durante su declaración, la amiga de Carmen Barbieri describió las múltiples complicaciones que comenzaron a aparecer aproximadamente un año después de la primera operación. “Empecé a tener como sensación de vidrios cuando me tocaba en los glúteos”, aseguró.
La mujer explicó que, ante la aparición de bultos y endurecimientos en la zona intervenida, Lotocki intentó solucionar los problemas mediante distintos procedimientos. Sin embargo, sostuvo que las complicaciones continuaron y que debió regresar al consultorio en reiteradas oportunidades.
Sandra Domínguez contó las dolorosas intervenciones que sufrió después de operarse con Aníbal Lotocki
Durante su testimonio, Domínguez recordó que el médico le propuso utilizar un bisturí para retirar un bulto que se había formado en uno de sus glúteos.
“Me dijo que se le había ocurrido en la cánula poner un bisturí y con el bisturí cortar este bodoque, lo que me provocó mucho sangrado y rotura de venas, porque fue una cosa muy cruel lo que viví”, expresó.
Según explicó, el problema no desapareció por completo y comenzaron a formarse otros bultos que identificó como fibrolomas.
“Él no lograba resolver eso y me dijo que la única opción era cortarme los glúteos, o sea, abrirme la parte de abajo, y mientras tanto se me iban formando otros fibrolomas”, detalló.
La mujer también aseguró que Lotocki intentaba tratar esas complicaciones con inyecciones y ultrasonido, aunque afirmó que desconocía qué sustancias le aplicaba.
“También él inyectaba algo que no sé qué me ponía, donde cuando salían pequeños fibrolomas chiquitos, que son al tacto como si fueran vidrios, aplicaba una inyección que a veces lo disolvía, a veces me ponía ultrasonido”, relató.
Domínguez sostuvo que una de las intervenciones posteriores le provocó una complicación en una cicatriz del glúteo derecho. Según su declaración, una asistente del médico tuvo que intervenirla en el consultorio para cerrar la herida.
La fuerte comparación de Sandra Domínguez al explicar por qué seguía confiando en Lotocki
Uno de los momentos más impactantes de la declaración llegó cuando Domínguez intentó explicar por qué continuaba recurriendo al médico a pesar de las complicaciones que, según su testimonio, sufría.
La mujer aseguró que otros cirujanos se negaban a intervenir la zona que había sido operada por Lotocki y que, por ese motivo, sentía que no tenía alternativas.
“Volví a él porque ningún otro cirujano me quería tocar lo que él había hecho”, explicó.
Además, describió la actitud que tenía el médico durante las consultas: “Él siempre tiene una manera de ser muy tranquila, o por ejemplo, amable, que hacía que uno se sintiera bien cuando charlara con él. Te daba confianza”.
Sin embargo, reconoció que con el paso del tiempo comenzó a sentirse atrapada en una situación de la que no sabía cómo salir. “Me sentía como el síndrome de Estocolmo. Él me secuestra y él me va a ayudar. Esta era mi sensación”, expresó.
El papel de Carmen Barbieri y el pedido que Sandra Domínguez aseguró haber recibido en el consultorio
En otro tramo de su declaración, Domínguez mencionó a su amiga Carmen Barbieri y recordó que fue la conductora quien advirtió la aparición de várices en sus glúteos.
“Carmen, yo soy muy amiga de Carmen Barbieri, y me dice, bueno, mostrame cómo te hizo la cola, qué sé yo, y ve várices en mis glúteos”, contó.
Según su relato, cuando consultó a Lotocki por esa situación, el médico reconoció que estaba relacionada con el producto utilizado durante la intervención.
“Me dijo, sí, sí, eso es por el producto, porque emana mucho calor, presiona mucho sobre la zona y forma várices”, declaró.
Domínguez aseguró que durante años asistió frecuentemente al consultorio para tratar las distintas complicaciones que iban apareciendo.
Incluso, afirmó que María José, la esposa del médico, le había pedido que evitara contarles a otras pacientes por qué estaba allí. “Me decía que trate de no contar por qué iba yo, porque la gente le molestaba”, sostuvo.
Por último, aclaró que su intención en ese momento no era perjudicar al médico, sino advertir a otras mujeres sobre su experiencia. “Yo no es que hablaba mal de él, yo decía ‘miren, chicas, yo vengo por esto y esto’, un poco para alertarlas”, concluyó.
Fuente: TN — Ver noticia original