Cómo hace un grupo de amigos de Esperanza, Santa Fe, para encontrarse con un piloto de Fórmula 1, horas antes de un Gran Premio. La respuesta la pueden dar Hernán, Claudio y Pablo, tres fanáticos del automovilismo, y Franco Colapinto, que protagonizaron una de las escenas más virales en la máxima categoría.
Los tres santafecinos son los protagonistas de la locura argentina por el piloto de Alpine. Juntos, restauraron un auto Renault 6 (conocida popularmente como “Renoleta”) y se endeudaron para viajar hasta San Pablo con el firme objetivo de apoyar a su compatriota.
Pero lo que pasó fue mucho más allá de sus sueños. Colapinto no solo los recibió y les firmó camisetas, sino que además, se animó a manejar el auto por la calles de Brasil, lo que fue un suceso viral que salió en los diarios de todo el mundo.
La forma en que se gestó el cruce entre los fanáticos argentinos y Colapinto guardó un detrás de escena lleno de guiños, mensajes cruzados y la frescura habitual del joven piloto bonaerense.
El puente comenzó a construirse a través de las redes sociales. Aníbal Colapinto, el papá de Franco, fue el primero en contactar por Instagram a los dueños de la “Renoleta”. Con el correr de los días en suelo brasileño, la posta del diálogo la tomó María Catarineu, manager del piloto.
Allí, entre cruce de mensajes llegaron incluso audios del propio Franco, quien entre risas les tiró una primera pista de lo que pretendía: ¿Le iban a prestar la Renoleta para dar una vuelta?
Los dueños del vehículo se imaginaban un encuentro breve y privado: quizás un saludo rápido en la puerta del hotel o una foto al pasar en algún estacionamiento. Sin embargo, la logística se trasladó a un concesionario oficial de Renault en San Pablo, donde Colapinto y su compañero Pierre Gasly encabezaron un evento institucional.
Al llegar al lugar, los hinchas sintieron cierta desilusión al encontrarse con una convocatoria más concurrida de lo esperado, temiendo que el momento personal se diluyera. Pero el sello de Colapinto es romper los libretos.
Cuando el piloto apareció en la calle, vio el icónico auto amarillo y azul estacionado y fue directo hacia ellos para saludarlos con pura calidez. Cuando los fanáticos sacaron los teléfonos y le propusieron sacarse la típica foto de recuerdo, el argentino los frenó con una respuesta inesperada: no quería posar al lado del auto, quería manejarlo.
Sin dudarlo, Colapinto se puso al volante del histórico vehículo, aceleró por las calles paulistas y compartió un momento único con los viajeros. Y para coronar un día de película, el piloto sacó de la galera el regalo soñado: les entregó entradas para presenciar el Gran Premio de Brasil de Fórmula 1, transformando una travesía a pulmón en una anécdota inolvidable.
F1: los horarios y el cronograma completo del GP de Brasil
Viernes 6 de noviembre
- Prácticas Libres 1: 12.30 a 13.30
- Prácticas Libres 2: 16.00 a 17.00
Sábado 7 de noviembre
- Prácticas Libres 3: 11.30 a 12.30
- Clasificación: 15.00 a 16.00
Domingo 8 de noviembre
- Carrera: 14.00
Todos los eventos son en horario de Argentina.
Fuente: TN — Ver noticia original