De manera preliminar, las autoridades panameñas únicamente han confirmado personas lesionadas y no reportan víctimas mortales como consecuencia del terremoto de magnitud 7.2 registrado este viernes 9 de octubre. Sin embargo, este balance podría cambiar a medida que los equipos de emergencia logren ingresar a las comunidades más afectadas, especialmente en sectores de difícil acceso de Veraguas y Los Santos. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran carreteras destruidas, profundas grietas en terrenos y daños considerables en distintas edificaciones, mientras se contabilizan más de 50 réplicas posteriores al movimiento principal. La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, pidió calma a la población y aseguró que los equipos de emergencia están desplegados a nivel nacional para atender las situaciones reportadas. La funcionaria reconoció que existen afectaciones en centros educativos, instalaciones sanitarias y otras infraestructuras, por lo que las inspecciones continuarán durante la jornada. El Gobierno también ordenó el cierre de las oficinas públicas, mientras bomberos, policías y personal de protección civil participan en las labores de evaluación y asistencia. Montalvo aseguró que las autoridades procurarán llegar a todos los puntos donde se registren emergencias. En las provincias centrales, Penonomé figura entre las ciudades con mayores daños visibles, después de reportarse afectaciones en la Catedral de San Juan Bautista, el Hotel Dos Continentes y el edificio de la Gobernación de Coclé. En Los Santos se registraron daños en la iglesia de San Atanasio, mientras en Atalaya, Veraguas, se desprendió parte de la torre de la Basílica Menor. También se reportaron deterioros en cuarteles de bomberos, establecimientos comerciales, centros de salud y otras edificaciones. Las autoridades identificaron afectaciones adicionales en Herrera, donde continúan las evaluaciones para establecer el alcance de los daños materiales. La situación es especialmente preocupante en algunas comunidades rurales, donde los daños en la red vial han dificultado el acceso y las comunicaciones. En Torio, provincia de Veraguas, se reportó que la comunidad quedó incomunicada por las graves afectaciones de la carretera, mientras imágenes difundidas muestran grietas y fracturas de considerable tamaño en distintos terrenos. Todavía son limitados los informes procedentes de Tonosí y otras localidades de Los Santos, cercanas a la zona del epicentro, por lo que aún no se conoce el alcance total de las consecuencias del movimiento sísmico. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá ubicó el terremoto principal a unos 39 kilómetros de Tonosí, con una magnitud de 7.2, registrado aproximadamente a las 12:56 p. m. La actividad posterior incluyó más de 80 réplicas, entre ellas una de magnitud 6.9 localizada a 32 kilómetros de la isla de Coiba, a una profundidad de 10 kilómetros. Las autoridades advirtieron que los movimientos pueden continuar y recomendaron identificar rutas de evacuación y zonas seguras. También mantienen vigilancia marítima ante reportes de retroceso del mar en sectores insulares y posibles variaciones del oleaje. Las afectaciones alcanzaron los servicios básicos y la movilidad en distintas regiones del país. Las autoridades reportaron interrupciones eléctricas en Los Santos y Veraguas, además de problemas en varias plantas potabilizadoras. La instalación Federico Guardia Conte, en Chilibre, operaba al 20% de su capacidad, con posibles consecuencias para el abastecimiento de agua en la capital y San Miguelito. En la ciudad de Panamá, las inspecciones del Puente Centenario provocaron congestionamientos vehiculares, mientras el Puente de las Américas mantenía su circulación normal al momento del informe oficial. El Canal de Panamá continuó operando y el Aeropuerto Internacional de Tocumen reanudó sus vuelos después de las revisiones preventivas. En medio de la emergencia, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que Washington moviliza recursos y personal para asistir a Panamá, a solicitud del Gobierno panameño. El funcionario expresó su solidaridad con la población y aseguró que mantiene un seguimiento cercano de los informes sobre el terremoto. Además, el Departamento de Estado puso a disposición sus líneas consulares las 24 horas para ciudadanos estadounidenses afectados, mediante los números +1-202-501-4444 desde el extranjero y +1-888-407-4747 desde Estados Unidos y Canadá. La asistencia internacional se suma al despliegue de los organismos nacionales, que continúan atendiendo los reportes de daños y personas lesionadas.
Fuente: Infobae — Ver noticia original