PUBLICIDAD
ARGENTINA Y EL MUNDO · INFORMACIÓN DESDE TODOS LOS ÁNGULOS
Dólar oficialCargando…Venta en pesos
Dólar tarjetaCargando…Venta en pesos
Dólar blueCargando…Venta en pesos
Dólar MEPCargando…Venta en pesos
Contado con liquiCargando…Venta en pesos
Cotizaciones de referencia · Fuente: DolarAPI
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio

Cocineros coinciden sobre el pollo desmenuzado: “Para que quede jugoso, no uses agua, mejor usá caldo de pollo”

Este truco permite sumar sabor y humedad a una preparación versátil, ideal para tartas, empanadas y sándwiches. Conocé cómo hacerlo en la olla a presión y qué tener en cuenta para conservarlo de manera segura.
Cocineros coinciden sobre el pollo desmenuzado: “Para que quede jugoso, no uses agua, mejor usá caldo de pollo”

El pollo desmenuzado es un ingrediente práctico y versátil que se puede utilizar para preparar tartas, empanadas, croquetas, panqueques y sándwiches. Sin embargo, si la carne queda seca o sin sabor, existe un recurso sencillo que puede mejorar el resultado: reemplazar el agua de cocción por caldo de pollo.

Este método permite incorporar más sabor al líquido en el que se cocina la carne y, si se evita la sobrecocción, ayuda a conseguir una preparación más jugosa. La clave está en utilizar la cantidad de líquido que requiere la olla y reincorporar el pollo desmenuzado al caldo al finalizar la cocción.

Por qué conviene usar caldo en lugar de agua para cocinar el pollo

Durante la cocción, el pollo libera parte de sus jugos en el líquido. Si se utiliza solamente agua, el resultado puede tener menos sabor, especialmente cuando la carne no se condimenta lo suficiente.

En cambio, el caldo de pollo aporta sabor a la preparación gracias a los ingredientes y condimentos que contiene. Por eso, es una alternativa útil para quienes buscan preparar carne desmenuzada para distintas comidas.

Para potenciar el resultado, se pueden sumar cebolla, ajo, pimienta y otras especias a gusto. También es posible aprovechar un caldo casero preparado con anterioridad, siempre que se haya enfriado y conservado correctamente.

Qué ingredientes se necesitan para hacer pollo desmenuzado en la olla a presión

La receta lleva pocos ingredientes y se puede adaptar según el uso que se le quiera dar a la carne. Para prepararla, se necesita:

  • 1 kilo de pechuga de pollo.
  • 1 taza y media de caldo de pollo, o la cantidad mínima que requiera la olla según las instrucciones del fabricante.
  • 1 cebolla picada.
  • 2 dientes de ajo machacados.
  • 1 cucharada de aceite.
  • Sal y pimienta a gusto.

Cómo se prepara el pollo desmenuzado jugoso, paso a paso

La olla a presión permite reducir el tiempo de cocción y obtener una carne fácil de desmenuzar. Para preparar esta receta, hay que seguir estos pasos:

  1. Condimentar el pollo: agregar sal y pimienta a las pechugas.
  2. Rehogar las verduras: calentar el aceite en la olla y cocinar la cebolla y el ajo hasta que estén tiernos.
  3. Dorar la carne: incorporar el pollo y dorarlo de ambos lados para sumar sabor.
  4. Agregar el caldo: verter el líquido y cerrar la olla, respetando las indicaciones de uso del fabricante.
  5. Cocinar a presión: una vez que alcance la presión de trabajo, bajar el fuego y cocinar durante aproximadamente 15 minutos, según el tamaño de las piezas y las características de la olla. El tiempo puede variar según el equipo y el corte utilizado.
  6. Liberar la presión: apagar el fuego y esperar a que la presión baje de acuerdo con las instrucciones del fabricante antes de abrir.
  7. Desmenuzar el pollo: retirar las pechugas y separarlas con dos tenedores.
  8. Reincorporar la carne al caldo: volver a colocar el pollo desmenuzado en el líquido de cocción para que absorba parte de la humedad y el sabor.

Cómo conservar el pollo desmenuzado sin que se seque

Una vez preparado, el pollo se puede guardar para utilizarlo en distintas recetas durante los días siguientes. Para mantener su calidad, es importante conservarlo en un recipiente limpio y hermético dentro de la heladera, junto con una pequeña cantidad de su líquido de cocción.

El pollo cocido debe refrigerarse dentro de las dos horas posteriores a la preparación y mantenerse a una temperatura de 4 °C o menos. En general, se recomienda consumir las sobras dentro de los tres o cuatro días. Si se necesita conservarlas durante más tiempo, se pueden congelar en porciones.

Antes de volver a consumirlo, hay que recalentar el pollo hasta que alcance una temperatura interna de 74 °C. De esta manera, se puede aprovechar la preparación en otras comidas y reducir el riesgo de que la carne quede seca al recalentarla.

Fuente: TN — Ver noticia original