Ilusión, incertidumbre y expectativa, es el tridente de sensaciones dominante entre los habitantes de Luján ante la visita del Papa León XIV el próximo 11 de noviembre. Es sábado, 31 de octubre y los chicos ataviados con motivos de Hallowen se pasean por las calles del pueblo. Funciona como una mueca irónica: una celebración pagana como escenografía en la Ciudad de la fe en la previa de la llegada del sumo pontífice. Una buena síntesis para describir el estado de confusión que experimetan sus pobladores antes de la fecha insoslayable. De hecho, aún no se percibe un climal papal. Basta charlar con vecinos, comerciantes y dueños de las santerías típicas, ubicadas en la calle central que conduce hacia el monumental templo, para percibirlo. Las dudas atraviesan distintos aspectos de una jornada que promete transformar por completo la rutina de la ciudad, incluso aquellos vinculados a la llegada y la estadía de los visitantes.
Mucho se especuló en estos días por los valores siderales que se rumoreaban respecto del costo de un hospedaje en esos días. A pesar de que los hoteleros se encargan de desmitificar los precios, hay también quienes aprovechan la coyuntura y ofrecen una habitación en una casa compartida por USD500 la noche. Sin embargo, en la zona céntrica, el movimiento aún es propio de un fin de semana en una ciudad turística, aunque con la tranquilidad suficiente como para transitarlo sin mayores inconvenientes.
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Llamó la atención que no se destaquen demasiadas referencias sobre la llegada de León XIV. Entre las pocas: algún afiche con la imagen del Sumo pontífice desplegado en las rejas que rodean la basílica en el que también se anuncian obras del municipio, unos pocos precarios carteles que ofrecen propiedades para alquilar esos días y la presencia de un grupo de creyentes que al salir del grandilocuente templo cantaban, mientras sostenían un cartel con el lema oficial de la Conferencia Episcopal Argentina para recibir al Papa que dice: “Bienvenidos a todos. Vayan y anuncien”.
En consecuencia, por ahora, entre sus ciudadanos, prima la expectativa. Una de ellas se relaciona con la cantidad de personas que podrían llegar el 11 de noviembre a Luján. Hay quienes hablan de dos millones, otros de cuatro y hasta aparecieron aquellos que calculan unas siete. “Tengo 52 años y cuando vino Juan Pablo II recuerdo de verlo con mi abuelo, pero ahora hay muchos más habitantes en Argentina que en ese entonces y las comunicaciones crecieron de forma tal que la información vuela como para colmar el lugar. Yo a la gente grande que me dice que quiere venir, les recomiendo que lo miren por televisión”, opinó Sergio Pagano ante El Destape, quien tiene un estacionamiento a pocas cuadras de la Basílica, pero ese día no puede abrir, aunque alquilará ($60000 la noche) el predio para quienes quieran llevar su carpa.
La información es sagrada
En el recorrido de El Destape, uno de los primeros testimonios surgió entre los puestos de santería ubicados en la Avenida Nuestra Señora de Luján que confluye en la Basílica. “La última congregación de comienzos de octubre vinieron 2.300.000 de personas, pero en esas jornadas suelen llegar al templo y luego se van. Mientras que en esta oportunidad la gente va a quedar concentrada y por lo que dicen, por protocolo, hasta que el Papa no suba el avión, no se van a desconcentrar. Primero hablaron de tres millones, después de cuatro y ahora de siete…”, se inquieta Gustavo Duarte, quien heredó el rubro de su padre, que tenía una santería en la plaza principal.
Duarte, de 53 años, tiene pocas certezas respecto de cómo serán las ventas ese día ya que trasladarán los puestos hacia la avenida Carlos Pellegrini y Humberto Primo, a unas 10 cuadras de la Basílica. A esa misma zona, llegaran sus colegas que suelen estar apostados hacia los costados de la plaza principal, los integrantes de la Asociación de Santeros Ambulantes (ASA). Ninguno quiso dar su nombre debido a la tristeza, la bronca y la angustia que les generó la medida ya que se sienten un tanto desplazados, como perjudicados. Sobre todo porque las santerías ubicadas dentro de la Basílica tienen permitido abrir.
“El martes nos mudamos abajo del puente donde se ubica la Universidad de Luján, serán unos 25 cuadras desde la Basílica. Hasta allí llevaremos el módulo para expender boletos”, le explicó a El Destape Karina Esconape que trabaja en unos de los puestos de ventas de pasajes de micros de media distancia ubicados cerca de la Iglesia. Y según cuenta, es muy curioso lo que sucede con el rubro ante la visita del Papa ya que asegura que por el momento no hay mucha demanda para llegar al pueblo, sin embargo, sí hay averiguaciones de vecinos de la zona para irse esos días previos a la llegada de Leon XIV.
Milagros Ieso, en tanto, trabaja en una casa de empanadas que puede abrir el miércoles 11 porque está fuera de la Zona 0, pero a ella el azar la favoreció con un franco y va a cubrir el acto de Leon XIV para una emisora local. “No soy muy creyente, pero soy periodista así que me acredité para poder estar con Radio Minga”, le contó a El Destape la joven nacida en Luján. Mientras que Elizabeth, pese a no ser de la Ciudad de la Fe y ya habiéndose resignado a no poder participar del acto papal, finalmente, estará cerca del escenario donde hablará el sumo pontífice ya que trabaja en una agencia de seguridad contratada para el evento. “Le decía a mi pareja que estaría lindo venir, pero no íbamos a llegar y resulta que al trabajar en CCI me tocó hacerlo para el día de su visita”, contó con alegría la joven de Hurligham.
¿Qué es la Zona 0 y la Zona de Influencia?
Si bien los comerciantes de las santerías aun esperan ciertos detalles de cómo trabajaran, no menos cierto es que desde la página web de la Municipalidad de Luján publicaron una guía detallada de cómo será la dinámica tanto en los días previos, como en el de la llegada de Leon XIV. Allí se precisa cuál es la Zona 0 y cuál la Zona de influencia. La primera abarcará el área que rodea a la Basílica, la Plaza Belgrano, donde va a estar el altar mayor preparado para la multitudinaria ceremonia religiosa, y toda la avenida Nuestra Señora de Luján hasta la Rotonda de los Mástiles. Mientras que la segunda es un tanto más abierta, habrá cortes vehiculares que comienzan el lunes 9 de noviembre a las 0 horas por los que a partir de esa hora, solo se podrá circular de forma peatonal.
El municipio, en tanto, expresó que informaría en los próximos días el método de identificación y autorización de circulación vehicular para quienes vivan o trabajen en esa subregión, así como para las empresas de servicios turísticos como hotelería, alojamientos, que requieran el ingreso de sus huéspedes.
En ese camino, el Gobierno provincial desplegará dos dispositivos especiales para las visitas del Papa León XIV a Claypole y Luján, con un importante operativo sanitario, de seguridad y asistencia para garantizar el cuidado de los fieles. En total, contará con más de 1.200 trabajadores de salud, 45 ambulancias, ocho unidades sanitarias móviles, 12 puestos médicos de mayor complejidad, ocho hospitales de referencia, cuatro de campaña y dos helicópteros sanitarios. Con el mismo criterio e intenciones de colaborar con información útil, dos jóvenes estudiantes de ingeniería oriundos de la Ciudad de la Fe, crearon la aplicación PapApp. Una guía offline para la visita de Leon con mapa, rutas a pie, baños, agua, puestos médicos y puntos de encuentro. La app funciona sin datos móviles, incluso con la red saturada. De hecho, su lema dice: “Llegá a la Basílica aunque no haya señal”.
La terminal de micros se trasladará el martes 10 de noviembre al predio de la Universidad de Luján. Mientras que la de tren es una gran opción, ya que la estación se encuentra por fuera de las zonas de restriciones y, al mismo tiempo, se ubica a unos 2 kilómetros: una distancia que bien puede hacerse a pie.
El precio de la fe
Un párrafo aparte merecen los precios de los alojamientos. Los rumores replicados por varios informes televisivos, notas periodísticas o trascendidos de los mismos lugareños hablaban de noches en casas particulares a 6 millones de pesos o 1500 dólares. En rigor, en el relevamiento realizado por El Destape no apareció ningún dato para corroborarlos: ya sea tanto desde el contacto directo, como el realizado a través de los avisos callejeros, la página web de la Secretaría de Turismo de Luján o, incluso, los hospedajes que aparecen en Airbnb. De hecho, los valores consultados difirieron bastantes de los mencionados. La oferta es muy variada, desde hoteles con pileta, otros más sencillos, hasta casas, quintas, campings con duchas o sin duchas y habitaciones compartidas, se alquilan para pasar tanto una noche como varias.
Entre los cosultados, el más costoso encontrado fue una habitación con baño compartido en una casa familiar, ubicada a 3 kilómetros del centro, a USD500 la noche para una pareja. Por el valor de lo que serían en la conversión casi $800000 servicio incluye sábanas, toallas y estacionamiento. En el otro extremo, se encontró un departamento para tres personas ubicado en diagonal al escenario donde hablará León XIV. El inmueble está todo equipado, cuenta con un balcón con vista a la plaza principal y su precio es de 450 mil dos por noches, aunque al estar situado en la zona cero habría que alquilarlo dos o tres días para no tener problemas para ingresar.
Entre los hoteles consultados en la cercanías de la Basílica los valores también están bastante alejados de esas sumas siderales que se barajan en trascendidos. Por caso: el Hotel Hoxon, cuya categoría es de 3 estrellas e incluye pileta y se encuentra a 300 metros del escenario principal, su costo es de 1 millón de pesos por tres noches para dos personas. Mientras que el Biarritz, ubicado a la vuelta de la Plaza Belgrano donde el Papa dará su discurso, ofrecen una estadía del 9 al 12 de noviembre por 750 mil -por pareja- valor final.
“La gente cuando se confirmó la venida del Papa, ya quería reservar, pero nosotros actuamos con responsabilidad, conciencia y no las tomamos ¿Por qué? Porque no sabíamos cómo se ejecutará el corte. Por ejemplo: había personas que querían venir una sola noche y preferimos evitar problemas porque si luego no los dejan entrar qué hacemos. Otra cosa: el miércoles no se van a poder ir. O, por lo menos, no hasta la noche. Entonces, entre que nos demoramos bastante en reservar, más estas informaciones que empezaron a circular de precios infladísimos, nos perjudicaron porque el turista habrá pensado que si un departamento a 4 kilómetros cuesta USD3000, un hotel a una cuadra y media debe estar fortuna. Así las cosas, tenemos un montón de lugares disponibles”, explicó Eugenia Leguizamón, conserje del Hotel Biarritz.
En la página de Airbnb, en tanto, se ofrecen desde una casa rural con 5 habitaciones por USD813 por 3 noches y en el otro extremo aparece una sencilla pero atractiva cabaña en el Dique Luján desde el 9 al 12 de noviembre por USD160. No obstante, los campings aparecen como una opción más accesible. El Manantial, por ejemplo, vale $25000 la noche por persona, sin carpa (una económica para dos personas vale $50000) con baños y duchas en medio de mucho verde, árboles, muy cerca del río Luján y a 1 kilómetro de la Basílica. En la Ruta 7, no muy lejos de la Zona 0, El Triángulo ofrece un recreo para motorhome y casas rodantes (no autos) por entre 100 mil y 150 mil la noche con duchas, mientras que su vecino Marcos acepta autos, aunque no tiene el servicio para bañarse, por 150 mil pesos el día. Ambos no discriminan el valor por personas, es el mismo aunque sean uno, dos o tres visitantes.
Parte de la religión
Con todo, los habitantes de Luján saben que están a pocos días de una jornada histórica, de esas que se recuerdan para siempre: como la de 1982 y 1987 en las que los visitó Juan Pablo II. “Mi viejo tenía una santería y fue el fundador de los fotógrafos en la Plaza Belgrano. Cuando vino el Papa la primera vez yo tenía unos 8 años y lo vi junto a él”, recuerda Gustavo Duarte que continúa con el rubro de la santería, pero en la galería circundante a la Avenida Nuestra Señora de Luján.
Mariano Fagiani tiene dos kioscos: uno de diarios y otro de golosinas, no le afecta demasiado la llegada del Papa en términos comerciales ya que su negocio se ubica muy por fuera de la zona 0, en Avenida Lorenzo Casey al 700. Sin embargo, hace causa común con su vecino y expresa ante El Destape la expectativa por los detalles de cómo trabajarán, mientras recuerda las visitas anteriores de un Papa.
“Cuando vino el anterior hizo una voltereta más grande, ahora pareciera que el recorrido es mucho más comprimido a la zona de la Basílica. Además de que somos muchos millones más de argentinos que en ese entonces. Recuerdo que fui, tenía 8 años y mi viejo me llevó a cococho. En aquella oportunidad pasó por la estación de trenes, desde donde aun vivo cerca: estuvo lindo. Ahora, igual es una muy buena publicidad para Luján. Ojalá salga todo bien y no pase nada raro”, expresó Fagiani.
“No soy tan devota. Sí soy creyente y la verdad que espero este momento porque es un hecho histórico. El vivir, el ser contemporánea a la visita del Papa es algo que no pasa todos los días. Tengo 33 años y ni había nacido cuando vino Juan Pablo II. Entonces la verdad que sí, estoy muy emocionada”, concluye Eugenia Leguizamón.