El escenario productivo suma un capítulo de inquietud laboral, en el sur de Santa Fe. A partir del 1º de noviembre, la compañía química Basf reestructurará el esquema de trabajo en su planta instalada en la localidad de General Lagos, pasando de cuatro a tres turnos rotativos.
La medida, argumentada por la firma a raíz de una contracción en los volúmenes de producción, encendió las alarmas del Sindicato de Trabajadores Químicos de Rosario, que se declaró en estado de asamblea permanente para monitorear el impacto en la plantilla.
El complejo de General Lagos cumple un rol estratégico en la cadena de valor provincial y regional.
Por un lado, elabora dispersiones poliméricas y aditivos que abastecen a industrias clave como la construcción, la fabricación de pinturas, impermeabilizantes y adhesivos.
Por otro, en el mismo predio funciona un relevante centro de distribución de productos para la protección de cultivos, un engranaje logístico clave para la provisión de insumos hacia el sector agroindustrial.
En total, la planta involucra a unos 150 trabajadores entre empleos directos e indirectos.
Desaceleración en el polo industrial
El recorte del turno operativo refleja de manera directa el menor ritmo de actividad registrado durante los últimos meses.
El ritmo habitual de producción de la fábrica implicaba operar de lunes a lunes. Sin embargo, en las últimas semanas la dinámica cayó a un régimen de lunes a sábados por la mañana, preludio de la decisión de suprimir un turno completo.
Ante este panorama de retracción, la dirección de la empresa comunicó la necesidad de ajustar su estructura y abrió un esquema de retiros voluntarios.
Las negociaciones entabladas en la mesa de diálogo derivaron en una propuesta corporativa que incluyó el pago del 100 % de la indemnización de ley más un 20 % adicional, sumado a la prórroga de la cobertura de la obra social por el lapso de seis meses.
Bajo este marco se concretó la salida de 13 operarios del establecimiento. Según detalló Rubén Carroselli, referente del gremio Químico de Rosario, de ese total, 9 trabajadores optaron por acogerse al retiro voluntario —cuatro de ellos próximos a la edad jubilatoria.
La pérdida de estos puestos de trabajo y el achicamiento del esquema operativo generan fuerte preocupación en la comunidad local y en el entramado industrial del Gran Rosario, donde distintas actividades manufactureras vienen registrando signos de desaceleración.
Fuente: TN — Ver noticia original