Adela Cortina, a sus 79 años, es una de las filósofas hispanohablantes más reconocidas en el campo de la ética y la moral. A lo largo de su carrera, dejó distintas reflexiones, entre las que destaca una sobre la exclusión y la invisibilidad.
“El peor castigo que puede infligirse es la condena a la invisibilidad, a ignorar la existencia del otro, el rechazo y el desprecio”, escribió la española en su libro Aporofobia, el rechazo al pobre: Un desafío para la democracia, publicado en 2017.
Por qué Adela Cortina considera que la invisibilidad es uno de los peores castigos
De acuerdo con la filósofa, es fundamental que las personas sean reconocidas por los demás. Esto se debe a que los vínculos y el respeto mutuo son dos pilares fundamentales para poder convivir en sociedad.
Por esta razón, el rechazo puede ser una de las peores maneras de tratar a alguien. Si bien no siempre aparece mediante agresiones o insultos, también puede manifestarse a través de la invisibilización de ciertas personas en situación de vulnerabilidad.
En ese sentido, la invisibilidad puede manifestarse de distintas maneras:
- Ignorar a los demás: actuar como si ciertas personas no existieran o no merecieran atención.
- Despreciar a quienes tienen menos recursos: considerar que alguien tiene menos valor por su situación económica.
- Excluir a determinados grupos: negarles oportunidades de participación o integración social.
Para Cortina, el reconocimiento y el respeto son fundamentales para evitar que las personas queden marginadas de la sociedad.
Qué es la aporofobia, el concepto desarrollado por Adela Cortina
En su obra, la filósofa desarrolló el término aporofobia, al que describe como el rechazo, miedo o desprecio hacia las personas con menos recursos.
Cortina abordó este concepto en distintos trabajos y, en 2017, publicó el libro Aporofobia, el rechazo al pobre: un desafío para la democracia. En esta obra, analizó las causas y consecuencias de esta forma de discriminación presente en la sociedad moderna.
En esa misma línea, Cortina explicó que “La pobreza se invisibiliza”, en una entrevista con Aprendemos Juntos. Por esta razón, consideró que era clave darle un nombre al fenómeno para poder reconocerlo y combatirlo.
La discriminación, según su planteo, no siempre está relacionada con el origen o la nacionalidad, sino que, en muchos casos, puede responder a la falta de recursos económicos.
De esta manera, Cortina sostiene que, para tener una sociedad más justa, no alcanza con enfrentar la desigualdad material, sino que también hay que garantizar que las personas sean tratadas dignamente, independientemente de su situación económica.
Fuente: TN — Ver noticia original