El dolor muscular después de un partido o una clase intensa suele ser parte del entrenamiento y desaparece solo. Sin embargo, existe un tipo de dolor que puede esconder un riesgo grave y que no conviene subestimar.
La rabdomiólisis volvió a estar en el centro de la escena tras la muerte de Rachel Apa, una atleta estadounidense de 24 años que participaba por primera vez en la maratón de Nueva York. La joven se desplomó en Central Park, a pocos kilómetros de la meta, y falleció horas después en un hospital local.
Su padre, Steve Apa, contó que Rachel estaba muy emocionada antes de largar y que, durante la carrera, le escribió para avisar que sentía molestias. Los médicos atribuyeron el fallecimiento a un cuadro de rabdomiólisis. Rachel corría para recaudar fondos contra el párkinson, en homenaje a su abuelo, y era una de las más de 61 mil personas que participaron del evento.
Qué ocurre en el cuerpo durante la rabdomiólisis
La rabdomiólisis es una ruptura rápida del tejido muscular. Cuando esto sucede, las fibras dañadas liberan su contenido al torrente sanguíneo, incluida la mioglobina, una proteína que los riñones deben filtrar.
El problema surge cuando los riñones no logran eliminar esa sobrecarga. Según MedlinePlus, la acumulación de mioglobina genera compuestos que pueden dañar las células renales, llevando el problema más allá del músculo y comprometiendo la función renal.
Un informe del Hospital Metropolitano de Quito advierte que un diagnóstico y tratamiento tempranos disminuyen las complicaciones y la mortalidad asociadas. Por eso, llegar a tiempo es clave para evitar consecuencias graves.
Las estimaciones internacionales calculan entre 26 y 182 casos de rabdomiólisis cada 100.000 personas por año, aunque muchos cuadros leves pasan inadvertidos.
Síntomas y señales de alerta
El cuerpo suele dar avisos claros cuando algo no anda bien. Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Dolor, rigidez o debilidad muscular fuera de lo habitual.
- Hinchazón en la zona afectada.
- Orina oscura, rojiza o similar al color del té o una gaseosa cola.
- Disminución en la cantidad de orina.
- Cansancio extremo y dolor articular.
El cambio de color en la orina es una señal de alarma que requiere consulta médica urgente, sin esperar a que se resuelva solo.
Qué puede desencadenar la rabdomiólisis
Si bien el esfuerzo físico extremo —como correr una maratón— es una de las causas más comunes, existen otros factores que pueden desencadenar este cuadro:
- Golpes, traumatismos o lesiones por compresión.
- Deshidratación severa y temperaturas corporales extremas.
- Algunas infecciones y convulsiones.
- Enfermedades musculares hereditarias.
- Consumo de ciertos medicamentos, drogas o alcohol.
Los adultos jóvenes y los varones son los más afectados, y quienes tienen diabetes o trastornos metabólicos corren un riesgo mayor. También es peligroso pasar de la inactividad a una exigencia física extrema sin preparación previa.
La traumatóloga española Marta Molina lo resume así: “Correr un maratón es una experiencia extraordinaria, pero debe vivirse con cabeza”. La prevención pasa por entrenar de manera progresiva, hidratarse bien y no ignorar las señales del cuerpo.
La buena noticia es que, con atención médica oportuna, la mayoría de las personas se recupera por completo. La complicación más temida es la insuficiencia renal aguda, pero el tratamiento precoz reduce el riesgo de secuelas permanentes.
Fuente: TN — Ver noticia original