
San Matías Pipeline (SMP) comenzó las tareas de soldadura de los caños destinados a la construcción del gasoducto dedicado a la exportación de GNL que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías. El nuevo hito marca el avance de la obra hacia una nueva etapa, luego del traslado y distribución de las cañerías desde el Puerto de San Antonio Este hacia los distintos puntos de la traza.
Los trabajos fueron visitados este sábado por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y Rodolfo Freyre, CEO de Southern Energy (SESA), el consorcio de empresas integrado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%).
La primera soldadura se realizó en el frente de obra denominado Spread Sur, a la altura del kilómetro 223, en las inmediaciones del cruce con el río Negro. El proceso utiliza tecnología automática que se desarrolla en dos etapas, una interna y otra externa. La utilización de estos sistemas permite avanzar con la unión de los tubos de 36 pulgadas de diámetro que conformarán el ducto. A lo largo de toda la traza se estima que se realizarán aproximadamente 39.334 soldaduras completas.
Consolidación de un proyecto
“El comienzo de estos trabajos en los plazos previstos consolida nuestro desafío de conectar el potencial de Vaca Muerta con el mercado global de GNL, posicionando a la Argentina como un proveedor clave de energía confiable para el mundo”, dijo Freyre.
Por su parte, el gobernador Weretilneck destacó: “Con el inicio de las soldaduras de este gasoducto damos otro paso concreto para conectar Vaca Muerta con nuestra costa y llevar la energía argentina al mundo. Esta transformación ya se ve en el puerto, en el movimiento de los caños y en los frentes de obra. Llegar hasta acá requirió planificación, trabajo conjunto y una Provincia que ofrece previsibilidad, seguridad jurídica y cumple sus compromisos”.

Junto con los avances en su construcción, el proyecto impulsa la actividad económica y el empleo local. Hasta el momento, San Matías Pipeline contrató 170 empleados y 98 proveedores rionegrinos para el suministro de bienes y la prestación de servicios vinculados; entre ellos, transporte, provisión de herramientas, ropa de trabajo, servicios para campamentos y prestaciones de salud. Las compras a proveedores en esta parte del proyecto ascienden a $43.790 millones.
Consorcio multiempresario
San Matías Pipeline (SMP) es un consorcio conformado por las mismas empresas y participaciones que SESA. El gasoducto contempla la utilización de aproximadamente 40.000 caños de unos 12 metros de longitud cada uno, para una extensión total de 472 kilómetros y con una capacidad de transporte de hasta 27 millones de metros cúbicos de gas natural por día. La construcción del gasoducto demandará una inversión estimada de USD 1.300 millones y se prevé que esté finalizada hacia mediados de 2028.

Para financiar su construcción, SMP concretó un préstamo sindicado por USD 900 millones, bajo la modalidad Project Finance, estructurado por los bancos Citi, J.P.Morgan, Santander e Itaú, quienes integran el sindicato de bancos conjuntamente con BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China. La operación, acordada a siete años de plazo y con tres de gracia, permitirá financiar cerca del 70% de la inversión prevista; el monto restante será cubierto mediante aportes de capital de las compañías accionistas.
El proveedor de los caños de SMP es la empresa india Welspun. La contratista principal, el consorcio UT SICIM-Víctor Contreras.
El gasoducto se integra al proyecto de Southern Energy, que apunta a posicionar a la Argentina como nuevo proveedor en el mercado mundial de GNL. Los dos buques de licuefacción que el consorcio instalará en Río Negro, “Hilli Episeyo” y “Esperanza”, comenzarán a operar en 2027 y 2028 respectivamente y tendrán una capacidad de producción conjunta de 6 millones de toneladas anuales de GNL. SESA prevé inversiones superiores a USD 15.000 millones a lo largo de 20 años y exportaciones por USD 20.000 millones entre 2027 y 2035.
Fuente: Infobae — Ver noticia original