En la previa de unas elecciones de medio término clave para Estados Unidos y el futuro del Gobierno de Donald Trump, el vocero presidencial Adrián Ravier admitió la suba del riesgo país y aseguró que el incremento de este índice “preocupa en el mundo financiero y en relación con las colocaciones que hay que hacer”.
Ravier consideró que la fuerte suba de este indicador es algo transitorio y que se debe a shocks externos. “El nivel de riesgo que significa un país como Argentina, que ha acumulado durante décadas muchos defaults, mucho más de lo que a nosotros nos gustaría, muchas situaciones graves de crisis cambiarias y demás, de desequilibrios fiscales y demás. Todo lo que hacemos en este Gobierno es para no caer en esto. Ahora, el beta agresivo que tenemos hace que cuando hay shocks globales que impactan en la región, a la Argentina le impactan un poco más. Para nosotros esto es algo transitorio”, destacó.
En un intento por separar la macroeconomía diaria del humor social, el portavoz oficial buscó minimizar el impacto cotidiano de la variable: “Que suba el riesgo país no lo vemos como algo que esté alterando a la gente de a pie”, señaló durante la conferencia de este martes. En ese sentido, el portavoz oficial reconoció los desafíos estructurales que atraviesa la gestión económica al señalar que desde la administración libertaria no son “ajenos a los niveles de inflación y pobreza que son elevados”, fijando postura sobre las urgencias de la economía real frente a la fluctuación de los mercados.
El riesgo país de Argentina escaló 181 puntos básicos en octubre, cerrando el mes en 787 unidades, reflejando una marcada aversión al riesgo en la región. La tendencia se mantuvo en el inicio de noviembre: este lunes 2, el indicador había saltado 2,3%, mientras que los ADRs en Wall Street se dispararon hasta 12,8%. El deterioro de los activos argentinos coincidió con una jornada de marcada volatilidad en los mercados internacionales, donde Wall Street terminó con mayoría de bajas después de que se diluyera el rebote inicial.
Mientras que este martes 3, los bonos soberanos en dólares arrancaron este martes 3 de noviembre con nuevos retrocesos y el riesgo país trepa a las 808 unidades (+0,4%). Se trata de un nuevo récord desde el 24 de octubre de 2025, previo a las comicios legislativos nacionales que dieron como ganador al oficialismo.
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La crisis se potenció esta semana por dos factores: el pago al FMI que el mercado evaluá como la expresión de las dificultades financieras que tiene el Gobierno de Javier Milei para hacer frente a los compromisos externos, y las elecciones de medio término en territorio norteamericano, que instala la certeza de que no habrá otro salvataje financiero.
Los comicios de EE.UU. ponen en juego el control del Congreso, con disputas clave en la Cámara de Representantes y el Senado. Además, el resultado puede modificar las políticas comerciales, financieras y exteriores de Washington hacia la región. En Casa Rosada siguen de cerca los comicios y anticipan un eventual debilitamiento político del Partido Republicano en el Congreso. No obstante, señalan que el vínculo entre Trump y Milei no se verá alterado.
Qué pasará con el pago al FMI
El Gobierno enfrenta esta semana un pago al Fondo Monetario Internacional (FMI) de 648 millones de DEG, aproximadamente 877 millones de dólares, y en diciembre otro por 250 millones de DEG, unos 340 millones de dólares y al jueves pasado, último dato disponible, tenía un saldo en la cuenta del Tesoro en el Banco Central en moneda extranjera por 860 millones de dólares.
En diciembre llegaría el desembolso del FMI por unos 900 millones de dólares, pero sigue condicionado a que el Gobierno anuncie medidas acordadas con los técnicos y luego se reúna y lo apruebe el directorio del organismo. En esa aprobación, los técnicos advirtieron que la intención del Gobierno era obtener financiamiento de los mercados de capitales nacionales, socios oficiales y los ingresos por privatizaciones.
Desde agosto pasado que el Gobierno no puede colocar deuda en dólares en el mercado local, el proceso de privatizaciones no llega a cubrir los vencimientos y con un riesgo país que este lunes se disparó a 805 puntos tampoco lo puede hacer en los mercados internacionales.
El mercado entiende que la única fuente de financiamiento que le queda al Gobierno de Milei para hacer frente a esos vencimientos y a otros con organismos internacionales y acreedores privados es comprar los dólares en forma directa de las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), poniendo en dudas la estrategia para el próximo año.
Un informe de CP Consultores que dirige Pablo Moldovan advirtió que “el potencial faltante de divisas convive con una posición patrimonial del BCRA que continúa siendo frágil. Actualmente, estimamos que las reservas netas del BCRA rondan los U$S 12.000 millones, pero descontando el aporte del último préstamo del FMI, la posición pasa a ser negativa por alrededor de U$S 3.000 millones”.
Sin embargo, señaló que “la experiencia de los últimos episodios de crisis cambiaria demuestra que el BCRA suele hacer frente a las crisis no a través de su posición patrimonial, sino mediante su posición de liquidez de corto plazo. En este caso, las estimaciones son más optimistas y ubican las tenencias líquidas del BCRA en alrededor de U$S22.000 millones”.