La historia de Eunice Anício da Silveira parece sacada de otra época. La mujer nació en 1915, se casó a los 16 años y permaneció en pareja durante 74 años con Oswaldo de Carvalho, quien murió en 2007. Actualmente, tiene 111 años y conserva una rutina ligada al campo y a la vida familiar.
Nació en Joanésia, en el estado de Minas Gerais, Brasil, y atravesó más de un siglo de transformaciones sociales, políticas y tecnológicas. Según informó LongeviQuest, una organización internacional dedicada a verificar y documentar casos de personas supercentenarias, Eunice celebró su cumpleaños rodeada de sus seres queridos.
Cómo está conformada la familia de Eunice
Eunice se casó con Oswaldo de Carvalho el 26 de febrero de 1932, cuando tenía apenas 16 años. La pareja permaneció unida durante 74 años y diez meses, hasta que él murió en 2007.
Durante ese matrimonio tuvieron 15 hijos, aunque actualmente sobreviven nueve. Con el paso de las décadas, la familia creció hasta alcanzar varias generaciones. Su árbol familiar está compuesto por:
- 15 hijos, de los cuales nueve siguen con vida.
- 50 nietos.
- 88 bisnietos.
- 52 tataranietos.
Las reuniones familiares se convirtieron en una parte central de su historia. A lo largo de su vida, Eunice vio crecer a varias generaciones y construyó un legado que hoy supera los 100 descendientes.
Cuál es el secreto de Eunice para llegar a los 111 años
Al ser consultada sobre el secreto para haber llegado a esa edad, la mujer aseguró que nunca se enfermó ni consumió medicamentos. Según contó, su rutina consiste en dormir y levantarse temprano, beber mucha leche, mantenerse ocupada con distintas tareas y comer los productos que obtiene de sus tierras.
Su estilo de vida estuvo siempre relacionado con las tareas rurales y las costumbres familiares. Lejos de las rutinas aceleradas de las grandes ciudades, mantuvo hábitos que, según su propio relato, la acompañaron durante toda su vida.
Qué dice la ciencia sobre la longevidad y vivir más de 100 años
Aunque la experiencia de Eunice resulta llamativa, la longevidad no depende de un único factor ni existe una fórmula que garantice llegar a los 100 años.
La genética tiene un papel importante, pero también influyen las condiciones ambientales, la alimentación, la actividad física, los hábitos cotidianos y el acceso a la atención médica.
Por eso, aunque las costumbres de la brasileña forman parte de su historia personal, no necesariamente explican por sí solas su edad ni pueden considerarse una receta para vivir más.
Fuente: TN — Ver noticia original