En los últimos días se dio a conocer que el escritor Hernán Casciari fue denunciado ante el Juzgado Criminal y Correccional N° 34 por un grupo de 18 personas por presuntas irregularidades en la gestión de fondos de algunas de las películas de Orsai Audiovisuales SRL, la compañía de la que es socio gerente. Mientras que el autor rechazó categóricamente las acusaciones y aseguró que no se trata de una estafa piramidal, como se dijo, en la que invitaba a la gente a invertir en sus producciones con la promesa de una rentabilidad económica, algunos famosos que trabajaron con él, como Diego Peretti y Agustín “Rada” Aristarán, descartaron estar implicados en el conflicto, en tanto el abogado de los denunciantes explicó a LA NACION por qué sus defendidos acudieron a la Justicia.
El método de financiación
En 2023, cuando se estrenó La uruguaya, basada en la novela de Pedro Mairal, el film planteó una novedad en la manera de financiar el cine argentino. Así lo contaba a LA NACION Casciari: “Cuando hicimos la revista Orsai fue porque sentimos que el sistema tenía fallas y nos planteamos el desafío de probar que se podía hacer una publicación de calidad sin subsidios, sin publicidad, imprimiendo a pedido, pagando bien a los que escribían y a los ilustradores, y ganando plata. Y funcionó. Así que fuimos a ver si se podía hacer con las películas porque también ahí el sistema tiene fallas”.
De esta manera, el autor abogó por producir “sin pedirle plata al Estado o sin depender del algoritmo de las plataformas que te pueden financiar pero te piden que las cosas sean de determinada manera”. Para llevar adelante La uruguaya, Orsai puso en circulación bonos desde cien dólares para financiar el proyecto, y recibió el apoyo de 1961 personas, que invirtieron y se convirtieron en productores. “Todos los socios pudieron ver cada planilla de Excel con la ejecución del presupuesto, hasta el último café que se tomó la directora”, remarcó entonces.
El reclamo de los socios productores
“Pedimos una rendición de cuentas. Está claro que se puede ganar, perder o empatar pero no es el punto de discusión; el punto de la denuncia es la poca claridad de los gastos. Este señor tuvo casi seis millones de dólares en todos los proyectos y no rindió un solo gasto”, dijo a LA NACION Ariel Gil Ces, abogado de los denunciantes.
“Entre las pruebas aportadas están los términos y condiciones. Esperamos que la fiscalía investigue y que si encuentra el delito lo tipifique y ahí él tendrá derecho de defenderse. Hay más de 40 damnificados y estamos teniendo 60 o 70 consultas por día de gente que invirtió. Saben que pueden perder o ganar, pero nadie les dijo en qué gastaron la plata”, agregó el letrado.

Asimismo, comentó que la fiscalía preguntó si existía posibilidad de conciliación, a lo que la defensa respondió de manera afirmativa. “Los productores asociados quieren recuperar la plata, se puede llegar a un acuerdo pero no sabemos el paradero de Casciari porque no nos respondió ninguna carta documento. Nuestra idea es no llegar a mayores”.
El descargo de Hernán Casciari
“No acepto que se hable de estafa. Jamás vamos a hacer eso”, sentenció Casciari en un video que compartió a través de sus redes sociales para referirse a la denuncia. “Tenemos alrededor de siete u ocho proyectos siempre al mismo tiempo y hubo uno que salió mal. Eso es todo lo que pasó. No supimos hacerlo bien, estuve creo que todo el año 2025 pidiéndole disculpas a los aportantes, a los socios de ese proyecto, mano a mano, incluso, uno por uno. Nos equivocamos en un montón de cosas, se los dije, pero nos equivocamos de buena leche, por querer encontrar formas diferentes de hacer las cosas alrededor de los proyectos culturales”, remarcó, en tanto compartió un código QR para acceder a las planillas con los gastos de las obras audiovisuales cuestionadas, como Canelones, La uruguaya y La muerte de un comediante.
“Como se levantó muchísima polvareda por este grupo de aportantes que están muy decepcionados por el modo en que produjimos algunas de nuestras películas, les quiero dejar muy claro que entiendo perfectamente esa decepción, esa frustración, pero que bajo ningún concepto acepto que se hable de estafa, de fraude o de método Ponzi o cualquiera de las cosas de las que se habla respecto a Orsai”, señaló. Asimismo, reconoció que desde su empresa no hicieron las cosas bien “desde la comunicación” y tuvieron “muchísima ingenuidad” en otros aspectos, “pero en ningún caso, en ningún caso hubo una estafa ni hubo un fraude”.
El día que Casciari “prometió” recuperar la inversión
En una entrevista radial con Perros de la calle, el ciclo conducido por Andy Kusnetzoff, Hernán Casciari habló del método de financiamiento de Orsai y aseguró que con el proyecto de La muerte de un comediante los inversores iban a ganar dinero.
“Nosotros en este momento estamos financiando una película y por 50 dólares tenés un bono, pero ese bono, una vez que la película se venda, que se va a vender por mucho más de lo que costó…“, sostuvo en aquel momento el escritor, tal como recogió Infama (América). Entonces, el conductor intervino y acotó: ”Recuperás y podés ganar”. A lo que el autor asintió: “Vas a ganar. Con esta yo puedo asegurar que vas a ganar”. Fue ahí que Kusnetzoff advirtió: “No asegures”. Casciari, sin embargo, retrucó: “Con esta sí, con esta puedo”.
En otro fragmento de la entrevista, Casciari ratificó sus dichos sobre la película dirigida y protagonizada por Diego Peretti. “Vas a ganar. Vos ponés 50 dólares y el año que viene vas a tener bastante más que eso. Háganlo ya”. Una vez más, el conductor intentó poner una pizca de cautela. “Si tenés más bonos ganás más después. Podés perder también, a mí me gusta decir ‘puede ser que no ganes’…”.
La palabra de Diego Peretti
A primera hora de este martes, Diego Peretti se pronunció tras la denuncia contra Casciari por presuntas irregularidades en la gestión de fondos de producciones de Orsai y aclaró cuál fue su participación en La muerte de un comediante, película realizada bajo el sistema de financiamiento colectivo de la compañía.
“Hernán Casciari me propuso realizar mi primera película como director bajo el modelo de financiamiento colectivo que Orsai ya había desarrollado y gestionado para producir La uruguaya: un sistema en el que quienes aportaban dinero podían participar del proyecto como ‘socios productores’”, inició el actor de Lo dejamos acá en su descargo.
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“Fui contratado por Orsai para dirigir mi primera película, codirigida con Javier Beltramino, en la que también fui protagonista y responsable de la escritura del guion. Estas dos últimas actividades realizadas ad honorem”, aclaró. “Desde el primer momento fuimos conscientes de que esta oportunidad era posible gracias a miles de personas que habían confiado en el proyecto. Sabíamos lo que eso significaba y la responsabilidad que teníamos. Junto a todo el equipo técnico y artístico trabajamos muchísimo para hacer la mejor película posible”, sostuvo Peretti.
“Quiero dejar en claro que tanto Javier como yo firmamos contratos con Orsai por honorarios fijos, a cambio de trabajos artísticos concretos. Ninguno de los dos participó en la definición de las condiciones ofrecidas a los socios productores, incluidas las económicas, ni tuvo a su cargo la recaudación de fondos, su administración o la gestión financiera del proyecto. Cumplimos con nuestros compromisos profesionales en tiempo y forma. Estoy profundamente orgulloso del trabajo que hicimos y agradecido con todas las personas que confiaron en nosotros e hicieron posible esta película”, concluyó, desligándose de cualquier responsabilidad en los hechos denunciados.
La palabra de Rada Aristarán
Agustín “Rada” Aristarán, uno de los protagonistas de Canelones (película estrenada este año en la que actuó junto a Verónica Llinás, Darío Barassi y César Bordón), también aseguró no estar involucrado en el método de financiamiento colectivo de Orsai, aunque defendió el trabajo de la compañía y de Hernán Casciari.
“Fui contratado para un proyecto que me encanta, que amo e invito que vayan a ver. Conozco cómo labura la gente de Orsai y no creo que sean estafadores en absoluto. Hernán no es un estafador. No pongo las manos en el fuego por nadie pero para mí no es un estafador”, sostuvo en diálogo con Primicias Ya (América).
En ese sentido, dijo que conocía la existencia de los socios productores y explicó algunos detalles de cómo estos se involucraban en los proyectos. “Las mismas personas que ponían plata eran quienes decidían qué actores iban a estar. Yo fui la segunda o tercera opción porque las otras dos dijeron que no”. Sin embargo, resaltó que nunca pidió plata y habló de los riesgos que implica cualquier tipo de inversión: “Entiendo también que cuando uno invierte hay posibilidad de que las cosas no salgan bien”.
Fuente: La Nación — Ver noticia original