En medio de tensiones internas, el Gobierno y el PRO retomaron las negociaciones para avanzar en una eventual alianza para las elecciones presidenciales 2027 en una nueva cumbre en Casa Rosada.
De parte del oficialismo participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem y el Subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem. Por el PRO estuvieron dos de sus referentes, el jefe de bloque del partido en Diputados, Cristian Ritondo, y el legislador de esa bancada, Fernando de Andreis.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue debatir los principales proyectos de la agenda parlamentaria que impulsa el Gobierno, como el Presupuesto 2027, la ley de Defensa de la Soberanía Nacional, la ley de biocombustibles y la Reforma Electoral.
La nueva reunión entre LLA y el PRO se produjo a más de dos meses del primer encuentro y todavía no se exhiben definiciones respecto de una potencial alianza. Ritondo admitió, un mes atrás, que “hablar de un acuerdo electoral está lejos”.
El encuentro también tuvo lugar en medio de tensiones internas en ambos espacios. Como adelantó TN, en el PRO persisten las diferencias nada menos que entre el presidente del partido Mauricio Macri y su primo, el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.
Además, mientras autoridades del partido como Ritondo, jefe del PRO en Provincia, y De Andreis, secretario general del espacio a nivel nacional, desde otros sectores resisten y presionan por fortalecer un armado propio para las ejecutivas.
Sumado a las aspiraciones presidenciales del exministro de Economía de Macri, Hernán Lacunza, crítico de una potencial coalición con los libertarios y que llegó a advertir que de concretarse “el PRO va a desaparecer”.
Las tensiones entre el PRO y La Libertad Avanza en CABA, en medio de las negociaciones
En la Ciudad, hay tensiones por las presiones de cambios de los libertarios al oficialismo local en la Legislatura, con Pilar Ramírez a la cabeza.
Los libertarios condicionan su respaldo al Presupuesto 2027 de CABA a la eliminación de las PASO locales, que advierten que costarían unos $29.000 millones, y a una reducción de impuestos.
Sumado además a las diferencias en el Congreso, como las tensiones por el fin de las primarias, uno de los principales objetivos parlamentarios que persigue el oficialismo. De hecho, el propio Jorge Macri planteó que, de concretarse cambios en el sistema de las PASO, recién deberían empezar a regir para las elecciones de 2031.
Fuente: TN — Ver noticia original