La Estancia Cristina, ubicada en la provincia de Santa Cruz, se dedicó durante gran parte del siglo XX a la actividad ganadera de vacas y ovejas pero, con el paso del tiempo, sufrió una impactante transformación. En la actualidad, sus tierras forman parte de un parque de cientos de miles de hectáreas.
El terreno se encuentra a orillas del lago Argentino y fue fundado en 1914 por la familia Masters. A lo largo de su etapa como establecimiento ganadero, llegó a tener 12.000 ovejas, 30 vacas y, aproximadamente, 50 caballos.
En 1927, la familia obtuvo un permiso de arrendamiento sobre 20.000 hectáreas, de acuerdo con los registros históricos del Parque Nacional Los Glaciares, que eran utilizadas para la producción de lana y la cría de animales.
Cómo una estancia ganadera de Santa Cruz pasó a formar parte del Parque Nacional Los Glaciares
Todo comenzó en 1914, cuando Percival Masters y su esposa Jessie llegaron al valle del río Caterina, donde comenzaron a desarrollar una estancia ganadera. Con el paso de los años, ampliaron las instalaciones con casas, galpones y otras construcciones.
Sin embargo, en 1924 su hija Cristina, que tenía 20 años, falleció de neumonía. Ante la tragedia, la familia decidió renombrar el establecimiento como Estancia Cristina, denominación que se mantiene hasta la actualidad.
Aunque en 1937 el Estado decidió crear el Parque Nacional Los Glaciares y las tierras quedaron dentro del área protegida, la familia obtuvo un permiso especial de ocupación y pastoreo que le permitió continuar desarrollando la actividad ganadera en el lugar.
De todas maneras, con el paso de los años la producción disminuyó, por lo que en 1997 se decidió retirar todo el ganado del establecimiento. De esta manera, el lugar dejó atrás la ganadería de forma definitiva para dedicarse al turismo.
Cómo es actualmente la antigua estancia de Santa Cruz
Actualmente, la Estancia Cristina funciona como un establecimiento turístico dentro del Parque Nacional Los Glaciares, que tiene una superficie total de 726.927 hectáreas. En 1981, la UNESCO declaró al parque como Patrimonio Mundial.
Algunos de los principales atractivos de la estancia son un museo histórico, que funciona dentro del antiguo galpón de esquila, excursiones como caminatas, cabalgatas y recorridos en vehículos 4×4, paisajes naturales y distintas construcciones históricas ligadas con el pasado ganadero.
Así, aunque dejó la actividad ganadera hace varias décadas, la estancia mantiene parte de su historia productiva, pero enfocada al turismo dentro de uno de los principales parques nacionales de la Patagonia argentina.
Fuente: TN — Ver noticia original