El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó, tras un mitin de campaña realizado en Arizona previo a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, una resolución próxima de la guerra con el régimen iraní mientras Teherán continúa con sus ataques a embarcaciones en el estrecho de Ormuz. “Vamos a acabar con este asunto de Irán rápidamente. Se terminará muy pronto”, afirmó. El inquilino de la Casa Blanca ironizó sobre la situación del liderazgo iraní tras las recientes operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente. Según el mandatario, la sucesión de bajas entre los altos mandos del régimen llegó a tal punto que “ya nadie quiere ser presidente de la República Islámica”. “Sus líderes de primer nivel han desaparecido. Eligieron un segundo nivel y también han desaparecido. Eligieron un tercer nivel y la mitad ya no están. Me hicieron prometer que no eliminaría a más y se lo prometí, pero ahora nadie quiere ser presidente de la República Islámica de Irán”, declaró ante sus simpatizantes republicanos. En ese sentido bromeó con la posibilidad de que Washington haya ido “demasiado lejos”, al afirmar que ya no sabe “con quién hay que negociar” del lado iraní. En el plano estratégico, Trump defendió el despliegue militar de Estados Unidos en la región y sostuvo que sus fuerzas navales lograron el “control total” del estrecho de Ormuz mediante lo que describió como un “muro de acero”. Sobre las filtraciones a la prensa, Trump calificó a quienes difunden información reservada como “la escoria de la tierra” y defendió métodos de castigo extremos utilizados en el pasado. El mandatario relató que canceló una operación militar contra Irán después de descubrir que la hora exacta del ataque había trascendido a medios de comunicación. Según su versión, consultó a su mando militar antes de abortar la misión en el último momento. “Llamé al general y le dije, general, eso no es bueno, ¿verdad?”, relató Trump, quien aseguró que el oficial reconoció el problema, pero propuso ejecutar el operativo de todas formas. El presidente estadounidense indicó que, tras posponer la operación durante dos días, decidió llevarla a cabo en el mismo horario que se había filtrado, bajo la premisa de que Irán no anticiparía una repetición del esquema conocido. Por otra parte, el jefe de Estado reconoció el repunte de los precios del petróleo derivado del conflicto, pero aseguró que su Gobierno trabaja para reducirlos de forma acelerada, al tiempo que garantizó que Teherán no tendrá “ninguna oportunidad de obtener un arma nuclear”. Los precios del petróleo cayeron más de un dólar en las primeras operaciones asiáticas del jueves, según informó la agencia Reuters, mientras los inversores sopesaban los riesgos para el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz frente a los esfuerzos de Estados Unidos por reducir los costes del transporte de crudo. Los futuros del petróleo Brent retrocedieron un 1,31% hasta los 104,67 dólares por barril a las 01:16 GMT. El crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, bajó un 1,07% hasta los 94,07 dólares, lo que revirtió las ganancias registradas en la sesión anterior. El WTI había alcanzado el miércoles su nivel más alto en tres semanas, después de que los hutíes, respaldados por Irán, atacaran la sede de Saudi Aramco. Ese mismo día, Teherán anunció el despliegue de nuevas tácticas para atacar embarcaciones en el estrecho de Ormuz, con el objetivo de mantener elevados los precios del petróleo. Desde el inicio de octubre, la vía marítuma acumula 23 ataques contra buques, casi el doble del promedio mensual registrado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, según datos de la firma Kpler. La consultora contabilizó más de 20 embarcaciones en tránsito por el paso marítimo el 4 y el 5 de octubre. En los dos días siguientes, el volumen bajó a siete y diez buques, el nivel más bajo desde el 23 de julio. El flujo de crudo que atraviesa el estrecho cayó 27% en una semana desde el máximo registrado durante el conflicto, hasta los 10,1 millones de barriles diarios, de acuerdo con Kpler. Esa cifra equivale al 74% del volumen que circulaba antes de la guerra. Antes del inicio del conflicto, por el estrecho de Ormuz transitaba cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo. En medio de este escenario, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó el miércoles que destruyó el pasado 6 de octubre un velero vinculado a Teherán en el golfo de Omán, al que atribuyó tareas de vigilancia sobre buques de su Armada desplegados en Medio Oriente. El régimen de Irán respondió el martes a las advertencias de Washington sobre una escalada y aseguró estar preparado “para todos los escenarios” ante una eventual reanudación de una ofensiva militar a gran escala por parte de Estados Unidos e Israel. Teherán también calificó de “inadecuada” la respuesta de la Casa Blanca a las condiciones planteadas para restablecer la navegación comercial y desbloquear el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. (Con información de Reuters y Europa Press)
Fuente: Infobae — Ver noticia original