Ella Maesepp y David Potter, una pareja de agricultores australianos con dos hijos, tomaron una llamativa decisión: construir una casa con sus propias manos utilizando fardos de paja. El proyecto se llevó a cabo en una zona rural de Katanning, Australia, y se extendió durante un año y medio.
Todo comenzó en 2010, cuando ambos vieron en los materiales que tenían disponibles una oportunidad para construir una vivienda en su campo de 2000 hectáreas. Para esto, la pareja preparó un total de 986 fardos de paja de cebada, aunque finalmente utilizaron poco más de 600 para levantar las paredes de la casa.
La iniciativa recibió el nombre de Katanning Eco-House y dio como resultado una vivienda de 400 metros cuadrados, con cuatro dormitorios, dos baños y distintos sistemas sustentables que permiten reducir el consumo de energía y agua de la red.
Cómo construyeron una casa de 400 m² con fardos de paja
En 2009, David cultivó cebada en un terreno cercano al lugar donde finalmente se levantó la vivienda y, tras cosechar el cereal, utilizó los tallos sobrantes para fabricar los fardos que, un año más tarde, utilizarían como aislantes durante la construcción.
Uno de los primeros pasos fue levantar una estructura de madera que sostuviera el techo. Luego, colocaron los fardos de paja entre los soportes, formando muros gruesos que ayudan a mantener una temperatura estable en el interior de la vivienda.
Además, sumaron puertas, ventanas, ladrillos y distintos materiales reciclados. El proyecto fue diseñado por el arquitecto Ken Wibberly, aunque gran parte de los trabajos los realizó la pareja con sus propias manos.
Cómo funciona la casa sin electricidad ni agua de la red
Uno de los puntos más llamativos de esta casa es que funciona independientemente de los servicios tradicionales. Cuenta con 18 paneles solares para abastecerse de electricidad, un sistema de baterías y una turbina eólica de 1 kilovatio.
También tiene dos grandes tanques que recolectan agua de lluvia de los techos. Para regular la temperatura interior, utiliza la orientación solar, paredes de piedra que almacenan calor y una torre de ventilación que expulsa el aire caliente de los ambientes.
Según informó ABC News en 2017, la pareja invirtió 50 mil dólares australianos en el sistema de energía solar, aunque recibió un subsidio estatal de 25 mil dólares australianos.
Ella aseguró en 2024 que su familia no pagaba facturas de electricidad ni de agua. De esta manera, lograron vivir en una casa grande y con comodidades, pero con un impacto ambiental considerablemente menor.
Fuente: TN — Ver noticia original