En medio de la crisis económica que golpea al país, el mayorista Cabral de San Juan cerró su sucursal de la capital, sobre calle Nuche antes de Urquiza, y dejó a 18 trabajadores en la calle. Según el Sindicato Empleados de Comercio (SEC), los despidos se hicieron sin reubicar a nadie en otros locales y sin pagar las indemnizaciones completas.
Entre los despedidos hay personal de maestranza, cajeros y repositores, todos con unos cuatro años de antigüedad. Según contó a Diario Huarpe Mirna Moral, dirigente del SEC, los telegramas no mencionaban ninguna causal legal formal. Sin embargo, la empresa argumentó de palabra dificultades económicas y se amparó en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo para intentar abonar solo la mitad de las indemnizaciones.
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Según el gremio, la firma ya arrastraba problemas. “Debían aguinaldos, tenían retrasos en los sueldos y la AFIP/ARCA les había embargado las cuentas por no depositar los aportes y contribuciones retenidos a los empleados”, afirmó Moral.
Cerca de 150 trabajadores afectados en el comercio sanjuanino
El de Cabral no es el único caso. La cadena Vea, de Cencosud, cerró una sucursal y dejó 12 despidos sin reubicación. En el microcentro, sobre calle Laprida, también cerraron locales de Nico Calzados y Huma, aunque en esos casos el personal fue reubicado.
En total, el SEC contabiliza en lo que va de 2026 alrededor de 70 despidos y 50 retiros voluntarios, a los que se suman los 30 puestos perdidos en Cabral y Vea: cerca de 150 trabajadores afectados. El impacto más fuerte, según Moral, se da en alimentos y supermercados, porque “la gente ya no compra igual”.
El gremio también advierte por los salarios. Según Moral, un empleado de comercio cobra en promedio unos $1.300.000. “Si se dice que para no ser pobre se necesitan $1.700.000 y para que una familia funcione se precisan $2.400.000, ¿Qué quiere decir? Que los trabajadores de comercio somos pobres”, planteó.