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Un argentino creó una caja holográfica con IA que almacena todo el conocimiento humano y funciona sin internet

Llamada la Caja del fin del mundo, forma parte de una iniciativa que busca facilitar el acceso a la educación, incluso en lugares donde no hay conectividad.
Un argentino creó una caja holográfica con IA que almacena todo el conocimiento humano y funciona sin internet

¿Qué pasaría si una catástrofe mundial dejara a millones de personas sin acceso a internet y a buena parte de los conocimientos que hoy consultamos a través de computadoras y celulares? Una interrupción prolongada de las comunicaciones podría dificultar el acceso a información fundamental sobre medicina, agricultura, ingeniería y otras disciplinas necesarias para la supervivencia y la reconstrucción de las comunidades afectadas.

Con esa preocupación como punto de partida, el argentino Alberto Echegaray Guevara creó el Proyecto Delfos, una iniciativa que busca preservar el conocimiento humano en dispositivos capaces de funcionar sin conexión a internet.

Su principal desarrollo es la Caja del fin del mundo, un equipo que combina inteligencia artificial local, una biblioteca digital de gran capacidad y una interfaz holográfica que permite hacer preguntas y consultar la información almacenada.

El proyecto comenzó hace poco más de un año y ya cuenta con varias unidades operativas. Según contó su creador a TN Tecno, existen dos versiones, una institucional, que pesa algo más de 200 kilos, y otra portátil, de aproximadamente 15 kilos, que puede transportarse en una mochila. Ambas forman parte de una iniciativa que pretende distribuir estos dispositivos por el mundo para conservar conocimientos y facilitar el acceso a la educación, incluso en lugares donde no hay conectividad.

Cómo funciona la Caja del Fin del Mundo y qué información almacena

La Caja del Fin del Mundo tiene una estructura metálica y una pantalla transparente que funciona como interfaz holográfica. En su interior incorpora un sistema de procesamiento, una inteligencia artificial y una serie de unidades de estado sólido (SSD), los dispositivos de almacenamiento donde se guarda la información que puede consultarse sin necesidad de conectarse a internet.

Actualmente, el sistema contiene más de 100.000 libros, además de contenidos de Wikipedia y datos de StreetMaps. También dispone de información vinculada con distintas disciplinas que el proyecto organiza en seis áreas de conocimiento: ingeniería, medicina, derecho, ética, supervivencia y cultura.

Sobre la selección y verificación de los contenidos, Echegaray explicó que comenzaron con Gutenberg Library, una colección de más de 75.000 volúmenes, y después incorporaron otros materiales. El objetivo es ampliar la biblioteca y establecer criterios para determinar qué información conservar. “Queremos llegar a los 250.000 libros más importantes de la humanidad, y lo que tenemos es capacidad de curación. Por eso la parte de derecho y ética: curar los contenidos para poder seleccionarlos, sobre todo por un punto fundamental, que es la veracidad”, afirmó.

Una inteligencia artificial propia que no necesita ChatGPT ni Gemini

Una de las características principales de la caja es que su inteligencia artificial funciona localmente, sin necesidad de conectarse a servicios externos como ChatGPT, Gemini o Claude. Esto significa que el procesamiento se realiza dentro del propio dispositivo, sin depender de los servidores de las compañías que ofrecen esos asistentes.

Echegaray explicó a TN Tecno que la inteligencia artificial utilizada en la caja se llama Delphos System y está basada en tecnología de código abierto (open source). “Básicamente, desarrollamos nuestra propia IA, que corre de forma local. El sistema permite realizar consultas sobre los conocimientos almacenados en los discos del dispositivo y procesar las respuestas sin recurrir a servidores externos”.

Esa interacción se realiza mediante una interfaz holográfica que utiliza una pantalla transparente y un software específico para generar las imágenes. Echegaray también adelantó que trabajan en una nueva función para generar materiales audiovisuales a partir de los contenidos almacenados. “Estamos trabajando en la caja para que genere videos automáticos sobre la información que ya tiene cargada”, contó. Esta capacidad se encuentra en desarrollo y busca ampliar las posibilidades educativas del dispositivo.

Las cajas también pueden comunicarse entre sí mediante señales de radio

Además de su sistema de inteligencia artificial, la Caja del Fin del Mundo incorpora tecnología de comunicación por radio. Los dispositivos pueden detectar transmisiones de onda corta (shortwave), utilizadas para recibir señales desde grandes distancias, y disponen de un sistema que permite establecer comunicaciones entre distintas cajas.

Esta función fue concebida para situaciones en las que las redes tradicionales de telecomunicaciones dejen de funcionar. De esta manera, los dispositivos podrían cumplir una función adicional a la de conservar y facilitar el acceso a la información.

El proyecto también contempla el uso de fuentes de energía renovable, como la solar, eólica o hídrica. Estas alternativas permitirían utilizar las cajas sin conectarlas a la red eléctrica convencional.

El Proyecto Delfos busca llevar inteligencia artificial a las escuelas

La preservación del conocimiento frente a posibles catástrofes fue el punto de partida de Delfos, pero sus aplicaciones también incluyen la enseñanza en comunidades con dificultades de acceso a recursos tecnológicos. Echegaray imagina estos dispositivos en establecimientos educativos de regiones donde la conectividad es limitada y el acceso a grandes bibliotecas digitales resulta complicado: “Una caja de estas la podemos imaginar en colegios en el medio del Chaco, en Formosa, en lugares de alta pobreza, donde pueda acceder todo un colegio al conocimiento de las cajas”, explicó a TN Tecno. En ese escenario, alumnos y docentes podrían utilizar el sistema para consultar contenidos de distintas disciplinas y acceder a explicaciones mediante la interfaz holográfica.

La iniciativa comenzó como una obra conceptual y posteriormente dio origen a una fundación sin fines de lucro. Entre sus objetivos se encuentran la protección del patrimonio cultural, el desarrollo de inteligencia artificial ética y la preservación de información mediante sistemas que puedan funcionar sin conexión a la red.

El proyecto también contempla a nuestro país como un lugar para preservar la memoria de la civilización. “Nuestro objetivo es que la memoria de nuestra civilización permanezca a salvo en la Patagonia, preservada para toda la humanidad”, expresó Echegaray. Su intención es que existan miles de dispositivos distribuidos en distintas regiones, de manera que el acceso a los conocimientos almacenados no dependa de un único lugar.

Cuándo estarán disponibles las cajas del Proyecto Delfos

Aunque ya existen varias unidades operativas, el proyecto todavía trabaja en las versiones que pretende ofrecer a instituciones y usuarios particulares. Echegaray indicó que esa es una de las prioridades para los próximos meses, después de aproximadamente un año de desarrollo. “El Proyecto Delfos básicamente empezó hace un año y estamos, en los próximos meses, tratando de hacer un modelo de caja tanto institucional como portátil para poder ofrecerla a diferentes instituciones o individuos en diferentes lugares del planeta”, explicó.

El desarrollo del Proyecto Delfos coincide con un reconocimiento a la trayectoria de su creador. El miércoles 4 de noviembre, a las 17, Alberto Echegaray Guevara será distinguido por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como Personalidad Destacada de la Cultura. La ceremonia se realizará en el Salón Dorado del Palacio Legislativo porteño, ubicado en Perú 130, y reconocerá su trayectoria como artista conceptual, tecnólogo y ensayista, así como sus aportes a la cultura de la Ciudad.

Fuente: TN — Ver noticia original