PUBLICIDAD
ARGENTINA Y EL MUNDO · INFORMACIÓN DESDE TODOS LOS ÁNGULOS
Dólar oficialCargando…Venta en pesos
Dólar tarjetaCargando…Venta en pesos
Dólar blueCargando…Venta en pesos
Dólar MEPCargando…Venta en pesos
Contado con liquiCargando…Venta en pesos
Cotizaciones de referencia · Fuente: DolarAPI
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio

TOC: cómo reconocer sus señales y qué tratamientos pueden ayudar

Pensamientos intrusivos y rituales repetitivos pueden generar malestar e interferir en la vida cotidiana, pero existen abordajes psicológicos y farmacológicos para cada caso
TOC: cómo reconocer sus señales y qué tratamientos pueden ayudar

El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por obsesiones e impulsos intrusivos combinados con conductas repetitivas orientadas a mitigar la ansiedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los pensamientos no deseados, persistentes y capaces de generar ansiedad forman parte de la experiencia de numerosas personas. En el trastorno obsesivo-compulsivo, esos pensamientos pueden adquirir una intensidad y una frecuencia que llevan a realizar conductas o rituales repetidos para obtener un alivio momentáneo. El problema aparece cuando ese ciclo demanda tiempo, provoca malestar o interfiere con las actividades cotidianas.

También conocido como TOC, es una condición de salud mental definida por obsesiones, compulsiones o ambas. Las obsesiones pueden ser ideas, imágenes o impulsos intrusivos, mientras que las compulsiones son acciones o actos mentales repetitivos destinados a reducir la ansiedad asociada. De acuerdo con la Cleveland Clinic, el contenido de esos pensamientos y conductas puede cambiar de una persona a otra, aunque existen temas que se repiten con frecuencia.

Las causas exactas todavía no se conocen. El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos indica que pueden intervenir factores genéticos, biológicos, vinculados con la química cerebral y ambientales. La institución también señala que suele comenzar durante la adolescencia o la adultez temprana, aunque su manifestación y gravedad pueden variar.

Tipos de TOC

Las categorías temáticas como la contaminación, la simetría o el daño facilitan la identificación de síntomas sin constituir diagnósticos oficiales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La psicóloga Dawn Potter, especialista de Cleveland Clinic, explicó que las categorías pueden resultar útiles para reconocer síntomas, pero no constituyen diagnósticos oficiales. El diagnóstico se centra en la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas, así como en el tiempo que ocupan y su impacto en la vida diaria.

  • Contaminación: implica temor a gérmenes, suciedad, fluidos corporales o sustancias químicas. Puede asociarse con lavado excesivo, limpieza reiterada o evitación de espacios considerados contaminados.
  • Simetría: se relaciona con una sensación intensa de incomodidad frente a objetos que se perciben como desiguales, incompletos o fuera de lugar. Puede derivar en reorganización o comprobación repetida.
  • Pensamientos prohibidos o tabú: abarca obsesiones de contenido sexual, religioso o moral que la persona considera dañinas o inaceptables. Pueden llevar a evitar situaciones, repasar escenarios mentalmente o buscar certezas de forma constante.
  • Daño: reúne pensamientos o imágenes no deseadas sobre la posibilidad de lastimar a otra persona. Entre las compulsiones asociadas pueden aparecer esconder objetos cortantes, evitar conducir o revisar repetidamente si ocurrió algún daño.

Mayo Clinic distingue el TOC de la preferencia por la limpieza, el orden o el perfeccionismo. Según su descripción, las obsesiones y compulsiones propias del trastorno suelen generar sufrimiento emocional, consumir una cantidad relevante de tiempo y afectar responsabilidades, relaciones o rutinas.

El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos señala que la condición suele manifestarse durante la adolescencia o la adultez temprana (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Instituto Nacional de Salud Mental establece como uno de los criterios clínicos que estos pensamientos o conductas ocupen más de una hora al día o generen problemas importantes en la vida cotidiana. También advierte que tener una obsesión o una conducta repetitiva aislada no equivale, por sí solo, a un diagnóstico de TOC.

Qué herramientas ayudan a enfrentar el TOC

El abordaje del TOC puede incluir psicoterapia, medicamentos o la combinación de ambas estrategias. Cleveland Clinic identifica a la terapia de exposición y prevención de respuesta como uno de los tratamientos más utilizados. Esta modalidad propone afrontar gradualmente los estímulos, miedos u obsesiones sin responder mediante la compulsión habitual.

La terapia de exposición y prevención de respuesta propone afrontar los estímulos temidos sin recurrir a las compulsiones habituales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La exposición y prevención de respuesta es una forma específica de terapia cognitivo-conductual. El Instituto Nacional de Salud Mental explica que su objetivo es ayudar a desarrollar formas de manejar la ansiedad que surge frente a las obsesiones, en lugar de sostener el ritual que busca neutralizarla.

Potter señaló que el tratamiento no suele concentrarse en clasificar el contenido particular de cada pensamiento intrusivo. El foco, según explicó la psicóloga de Cleveland Clinic, consiste en reconocer que esos pensamientos pueden ser un síntoma del TOC y separarlos de los valores, deseos o características personales.

Mayo Clinic también incluye la terapia cognitivo-conductual entre los principales recursos terapéuticos. De acuerdo con la institución, este enfoque busca modificar patrones de pensamiento y rutinas que sostienen las conductas compulsivas. En algunos casos, profesionales de salud mental pueden indicar medicamentos, entre ellos determinados antidepresivos, como parte de un plan de tratamiento individualizado.

Harvard sostiene que la elección del tratamiento inicial depende de la intensidad de los síntomas, de otros problemas de salud mental o física que puedan coexistir, de experiencias previas y de las preferencias de cada persona. La entidad remarca que la exposición con prevención de respuesta y la terapia cognitivo-conductual figuran entre los enfoques con mayor respaldo para el tratamiento del trastorno.

Los antecedentes familiares, el estrés y otros factores pueden aumentar la vulnerabilidad

La investigación no ha identificado una causa única que explique el desarrollo del TOC. El Instituto Nacional de Salud Mental menciona los antecedentes familiares como un factor de riesgo, sobre todo cuando un familiar de primer grado presentó síntomas durante la infancia o la adolescencia. También indica que se estudian diferencias en determinadas áreas cerebrales, aunque todavía se requiere más investigación para comprender su relación con el trastorno.

El trauma infantil, ciertos rasgos temperamentales y la presencia de ansiedad o depresión en etapas tempranas aparecen entre los factores investigados. Según el mismo instituto, algunos estudios hallaron asociaciones entre experiencias traumáticas durante la niñez y el TOC, pero la relación requiere mayor estudio para establecer sus mecanismos.

El Paris Brain Institute señala que existe una predisposición genética y que los familiares de primer grado de una persona con TOC tienen un riesgo más alto de desarrollar el trastorno. Aun así, la institución precisa que no se conocen todas las variantes genéticas relacionadas y que la disfunción cerebral que conduce a esta condición sigue sin una explicación definitiva.

Mayo Clinic añade que experiencias vitales estresantes y otros trastornos de salud mental pueden aumentar el riesgo. La entidad también subraya que los síntomas pueden modificarse con el tiempo y agravarse durante períodos de mayor estrés. Cuando las obsesiones o compulsiones afectan la vida diaria, la evaluación de un profesional de salud mental permite establecer un diagnóstico y definir un tratamiento adecuado.

Fuente: Infobae — Ver noticia original