PUBLICIDAD
ARGENTINA Y EL MUNDO · INFORMACIÓN DESDE TODOS LOS ÁNGULOS
Dólar oficialCargando…Venta en pesos
Dólar tarjetaCargando…Venta en pesos
Dólar blueCargando…Venta en pesos
Dólar MEPCargando…Venta en pesos
Contado con liquiCargando…Venta en pesos
Cotizaciones de referencia · Fuente: DolarAPI
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio
PUBLICIDAD
Tu marca
en este espacio

Tiene 36 años, es francesa y dejó todo para construir su propia casa con ladrillos crudos en el monte codobés

Después de recorrer distintos continentes y vivir durante años en una casilla rodante, encontró en Traslasierra el lugar donde echar raíces.
Tiene 36 años, es francesa y dejó todo para construir su propia casa con ladrillos crudos en el monte codobés

Kamsou nació en París y recorrió distintos países antes de instalarse en Traslasierra, donde encontró un lugar para echar raíces. Después de vivir durante años en una casilla rodante, decidió construir su propia vivienda en medio del monte: la levantó con ladrillón crudo y revoque a la cal, y tardó 13 meses en mudarse.

Entre Villa de las Rosas y el municipio de San Javier, en el valle de Traslasierra, la mujer transformó parte de un terreno de monte en una casa que llama “el templo”. El proyecto significó un cambio importante para alguien que, desde los 17 años, había elegido viajar y conocer distintos lugares del mundo antes que establecerse en un sitio fijo.

Cómo construyó su casa con ladrillos crudos en el monte cordobés

La vivienda fue realizada con ladrillón crudo y terminaciones de revoque a la cal, una técnica que la propia Kamsou identificó durante el recorrido por la propiedad. La construcción reemplazó el paisaje que antes ocupaba ese sector del terreno y se convirtió en el espacio que había imaginado como su refugio.

El proceso avanzó durante poco más de un año. Kamsou tardó 13 meses en poder instalarse en la casa, que fue tomando forma a partir de distintas decisiones y modificaciones sobre el proyecto original.

Dos años antes de la entrevista, cuando el terreno todavía no tenía la vivienda terminada, la francesa vivía en una casilla rodante ubicada en el mismo lugar. En ese momento ya hablaba del deseo de construir una casa; ahora, al verla terminada, destacó la satisfacción de haber creado un espacio acorde con sus propias ideas.

La mujer también contó que procuró intervenir lo mínimo indispensable en el monte para hacer lugar a la construcción. Durante la entrevista mostró distintos sectores de la propiedad y explicó que todavía tiene proyectos pendientes, como terminar el techo de la galería y pintar el exterior.

Ventanales con vista al Champaquí, una cocina amplia y espacios para crear: cómo es la casa

Uno de los aspectos que más se destacan de la vivienda son sus grandes ventanales con vista al Champaquí. Kamsou contó que disfruta pasar tiempo frente a ese paisaje y que eligió darle un lugar central dentro de la casa.

La propiedad también tiene una galería que utiliza para descansar y compartir encuentros. Aunque todavía planea techarla para aprovecharla mejor, ya es uno de los espacios que más disfruta.

La cocina es otro de los ambientes importantes. Allí prepara sus propios alimentos y realiza distintas elaboraciones, como pan de trigo sarraceno, fermentos y chucrut. Durante el recorrido mostró también algunos productos que prepara y conserva en su casa.

En cuanto a la temperatura interior, explicó que la vivienda resulta bastante térmica, especialmente durante el invierno. Su habitación está orientada hacia el norte y tiene techo alto, mientras que para los meses de calor todavía piensa sumar cortinas que permitan regular la entrada de luz.

De París y los viajes por el mundo a Traslasierra: la historia detrás de su nueva vida

Kamsou tiene 36 años, nació en París, Francia, y desde los 17 años recorrió distintos países. Durante la entrevista mencionó sus experiencias en Malawi, Zanzíbar, Sudáfrica, Namibia, Botsuana, India, Nepal, Beirut, México, Brasil y Estados Unidos, entre otros destinos.

Hace siete años llegó a Traslasierra y encontró algo que, según explicó, no había experimentado en otros lugares: una comunidad con la que compartir una forma de vida. Para ella, los vínculos y la posibilidad de encontrarse con otras personas fueron importantes a la hora de decidir quedarse.

La idea de tener una casa no siempre estuvo entre sus planes. De hecho, recordó que años atrás había discutido con una pareja en Malawi porque él quería instalarse en una vivienda y ella prefería seguir viajando. “Yo quería viajar toda mi vida”, contó. Sin embargo, con el tiempo cambió su mirada y decidió construir su propio espacio.

La compra del terreno tampoco fue una decisión sencilla. Kamsou reconoció que tuvo dudas y miedo ante la posibilidad de endeudarse y no saber qué haría más adelante. Aun así, eligió avanzar con el proyecto y apostar por esa nueva etapa.

Hoy se define como una artista pluridisciplinaria y combina la vida en su casa con distintos proyectos creativos. Al recordar el cambio que significó pasar de viajar constantemente a tener un lugar propio, resumió su experiencia con una frase: “Adoro mi casa”.

Para quienes sueñan con empezar de nuevo, dejó un mensaje concreto: “Animarse”. Y explicó que, para ella, significa creer que un sueño puede hacerse realidad y dar los pasos necesarios para construirlo.

Fuente: TN — Ver noticia original