La movilidad diaria en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa horas decisivas tras el anuncio de las cámaras empresarias de transporte público sobre una eventual reducción de servicios de colectivos escalonada en las frecuencias nocturnas.
Frente a este panorama de incertidumbre para miles de usuarios, las autoridades nacionales reciben a los representantes del sector del transporte automotor con la premisa de destrabar el conflicto económico y evitar una parálisis parcial del servicio en una región con millones de pasajeros diariamente.
Como bien se indicó, el reclamo afecta de forma directa a las líneas de colectivos de jurisdicción nacional del AMBA, donde un total de 104 ramales se encuentran bajo la amenaza de recortes operativos.
La nómina completa de los servicios nacionales que integran este esquema comprende a las líneas 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195.
Empresas de colectivos advirtieron posibles recortes de servicios nocturnos.
La negociación entre los empresarios y el Gobierno nacional
Con la intención de desactivar las medidas de fuerza, el Gobierno nacional recibe a las empresas de colectivos en la sede de la Secretaría de Transporte.
El encuentro convoca a las principales cámaras patronales, las cuales exigen una recomposición urgente de los ingresos reconocidos por el Estado y la cancelación de una deuda acumulada en concepto de subsidios que estiman en 40.000 millones de pesos.
El nudo de la discusión financiera radica en la brecha tarifaria existente. Desde el mes de mayo, el boleto mínimo para las líneas nacionales se mantiene congelado en 742,81 pesos, valor que contrasta fuertemente con la denominada tarifa técnica sin subsidios que calculan los transportistas, fijada en 2494,13 pesos.
La diferencia entre ambos montos alcanza los 1751,32 pesos por pasaje, lo que representa un desfasaje del 70,2% cubierto de forma insuficiente por los giros estatales.
Asimismo, los transportistas remarcan la imposibilidad de afrontar los costos reales del sistema, acentuados por el aumento en los insumos de mantenimiento, la renovación del parque automotor, los gastos operativos de combustible y los acuerdos paritarios acordados con el gremio, sumados a la proximidad del pago del segundo tramo del medio aguinaldo en diciembre.
En este marco, el resultado de las conversaciones en Transporte determinará si el Poder Ejecutivo y el sector privado logran definir un esquema de pagos que garantice la continuidad y regularidad habitual de los viajes.
Fuente: Crónica — Ver noticia original