El gobierno de Suecia bloqueó el uso de los dos principales chatbots de inteligencia artificial en los dispositivos de las dependencias públicas. Según informó el medio local Sverige Radio, las autoridades detectaron que funcionarios utilizaban regularmente ChatGPT de OpenAI y Anthropic Claude para tareas oficiales, sin seguir las normas de seguridad en el manejo de la información.
En una auditoría reciente, se identificó esa práctica no autorizada en la Administración de Transporte.
Luego de esta determinación, los empleados públicos en Suecia deberán utilizar Copilot, la herramienta de inteligencia artificial de Microsoft, bajo reglas de seguridad más estrictas. “La medida repentina busca evitar que documentos confidenciales se filtren accidentalmente en servidores que se encuentran fuera de ese país”, observa Android Headlines.
El bloqueo a la IA de EE.UU. en Suecia pone en manifiesto los riesgos del “Shadow AI”
Mikael Wettercrantz, director de digitalización de la Oficina del Gobierno en el país europeo, señaló que el uso de herramientas no supervisadas pone en peligro la seguridad de la información. Esa práctica tiene nombre propio: “Shadow AI”, terminología que refiere al uso “en las sombras”.
Tal como explicamos anteriormente en TN Tecno, se trata del uso de herramientas de inteligencia artificial fuera del control del área de sistemas, tanto en empresas como en gobiernos, con consecuencias que van desde filtraciones hasta decisiones sesgadas.
Los peligros no son solo derivan de posibles ataques. Por ejemplo, un empleado que copia un contrato o una base de clientes en un chatbot gratuito para agilizar una tarea, sin saber que esa información ya salió del perímetro de control.
“La IA generativa entró a las empresas por la ventana, no por la puerta principal: la adoptaron los empleados antes que los equipos de sistemas”, observó Facundo Balmaceda, especialista en Ciberseguridad de SONDA Argentina. “Eso significa que hoy tenemos modelos tomando decisiones y procesando datos sin que exista un marco claro sobre qué información pueden ver o qué acciones pueden ejecutar”, agregó.
En el caso de Suecia, algunos empleados gubernamentales aún pueden utilizar ChatGPT y Claude, aunque solo a través de una plataforma personalizadas que garantiza que las consultas no queden expuestas en servidores externos.
Anteriormente, ese mismo país del viejo continente había bloqueado el uso de la inteligencia artificial china Deepseek en las dependencias gubernamentales.
Fuente: TN — Ver noticia original