Sol Pérez compartió uno de los momentos más angustiantes que vivió desde que se convirtió en mamá. La modelo y conductora recordó el episodio en el que su hijo Marco, fruto de su relación con Guido Mazzoni, se ahogó mientras tomaba el pecho y dejó de reaccionar. La situación ocurrió cuando el bebé tenía apenas cuatro días de vida y terminó con la intervención decisiva de Andrea, la mujer que trabaja en su casa.
El relato se conoció durante su participación en PH: Podemos Hablar, donde la panelista repasó lo ocurrido: “Él se ahogó tomando la teta cuando tenía semanas o días y la pasé muy mal. Como siempre tomó con pezonera, se ve que le había quedado un culito de leche y en un momento se le traba y me quedó seco. Le doy vuelta, le empiezo a hacer todo lo que había aprendido recién, pero nada; no me reaccionaba”.
La situación comenzó a volverse desesperante cuando notó que su hijo no respondía a sus intentos de ayudarlo. Pérez contó que trató de actuar con los conocimientos que había adquirido, pero el miedo terminó apoderándose de ella: “Le pegaba en la espalda, lo daba vuelta de nuevo y nada. Yo pensé que en esos momentos siempre iba a poder pensar qué hacer, y no: me volví una inútil total”.
La intervención clave que salvó a su hijo
En medio de la desesperación, Andrea intervino para ayudar al recién nacido: “Vino Andrea, mi salvadora, lo dio vuelta, le pegó en la espalda y como el nene no reaccionaba y ya estaba muy rojo, se le ocurrió soplarle la cara. Cuando le sopla la cara, el nene reacciona y hace un gesto”.
Al ver que su hijo volvía a reaccionar, la conductora no pudo contener el impacto emocional: “Ahí lo agarré, me tiré a la calle a llorar arrodillada como estaba, recién operada de la cesárea”. La angustia continuó incluso después de que Marco reaccionara. Sol se comunicó con su marido para pedirle que consiguiera asistencia médica y revisaran al bebé, preocupada por los golpes que le había dado en la espalda mientras intentaba ayudarlo.
Finalmente, un pediatra examinó al pequeño y le confirmó que estaba bien. Aún así, la experiencia le dejó una huella profunda y también modificó la manera en que vive algunos aspectos de la crianza. Según contó, el miedo a que su hijo volviera a ahogarse continuó presente incluso cuando empezó a incorporar alimentos sólidos: “Es el día de hoy que le corto todo chiquitito y el pollo se lo doy desmenuzado”.
Además de compartir su historia, la panelista aprovechó la oportunidad para dejar un mensaje de concientización sobre la importancia de conocer maniobras de primeros auxilios: “Por favor hagan los cursos de RCP, salvan vidas y te cambian la vida”.