Con el regreso del calor, es común ver mosquitos con mayor frecuencia dentro de los hogares y, en ciertas ocasiones, pueden tener el abdomen rojo. Aunque mucha gente se asusta, esta tonalidad está relacionada con un proceso natural.
Esto ocurre sólo en las hembras de los mosquitos, que necesitan alimentarse de sangre para desarrollar sus huevos. Por eso, después de picar a una persona o un animal, el abdomen se les expande y adquiere una tonalidad rojiza durante un tiempo.
Qué significa que un mosquito tenga el abdomen rojo
Lejos de indicar que el mosquito está infectado con dengue u otras enfermedades, el color rojo es una señal de que ingirió sangre de una persona o un animal hace relativamente poco tiempo.
Al digerir la sangre, el abdomen de los mosquitos puede oscurecerse y cambiar de aspecto. Por esta razón, no siempre se ve igual y puede pasar desapercibido en muchos casos.
El enrojecimiento del abdomen se da sólo en las hembras, ya que son las que pican a las personas y a los animales. Los machos, por su parte, se alimentan de néctar y jugos vegetales, por lo que no atraviesan este proceso.
Este fenómeno puede observarse en varias especies de mosquitos presentes en la Argentina, por lo que encontrar uno con esta característica no es algo extraño, sobre todo cuando el clima está húmedo y cálido.
Cómo reconocer si podría ser el mosquito del dengue
En caso de detectar que, además del abdomen rojo, el mosquito tiene el cuerpo oscuro y franjas blancas en las patas y en la zona abdominal, podría tratarse de un Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue, el zika y la chikungunya.
Si aparece un mosquito con estos rasgos, lo más recomendable es revisar el entorno para identificar posibles criaderos. El paso más importante es eliminar los recipientes que acumulen agua o taparlos correctamente.
También es conveniente usar repelente, colocar mosquiteros y limpiar patios, desagües y espacios exteriores de manera frecuente. Con estas medidas simples, es posible reducir la presencia de estos insectos en el hogar.
Por eso, ver un mosquito con el abdomen rojo es una señal de que una hembra se alimentó hace poco, pero no indica por sí solo que esté infectada. Sin embargo, si también tiene rayas blancas, es especialmente importante eliminar los posibles criaderos.
Fuente: TN — Ver noticia original