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Se conoció la verdad sobre Azul, la hija menor de Romina Yan, y por qué no se mudó con sus hermanos

En medio de las preguntas sobre su presente, se supo qué es de la vida de Azul, la hija menor de la recordada Romina Yan, quien no se fue a vivir con sus hermanos en la casa de Gustavo Yankelevich.
Se conoció la verdad sobre Azul, la hija menor de Romina Yan, y por qué no se mudó con sus hermanos

Azul Giordano, la hija menor de Romina Yan y Darío Giordano, quedó bajo la mirada pública luego de que su hermano Valentín diera a conocer un crudo testimonio sobre las situaciones de violencia física y psicológica que confesó haber atravesado durante su infancia por parte de su padre y tras la muerte de su madre. En medio de la repercusión que generaron sus declaraciones, surgió el interrogante sobre cómo se encuentra la joven de 20 años y por qué no mudó junto a sus hermanos a la casa de su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, por aquel entonces. Fue el reconocido productor teatral y televisivo quien decidió referirse públicamente a la situación de su nieta a través de las redes sociales. Con un mensaje contundente, buscó poner el foco en el sufrimiento que también habría atravesado Azul y pidió que no la compararan con sus hermanos. “Azul es un sol y vive en EE.UU., donde estudió. No la comparen, por favor. Ella también sufrió mucho”, expresó Gustavo Yankelevich al responder la consulta de una usuaria. La respuesta del productor fue compartida en Infama (América TV), donde dieron detalles de la interacción que se produjo luego de una publicación cargada de emoción. Allí, Yankelevich había dedicado unas palabras a sus nietos Franco y Valentín, destacando la fortaleza que demostraron para salir adelante después de las dolorosas experiencias que les tocó vivir. A diferencia de sus hermanos, Azul mantiene el apellido Giordano y eligió desarrollar su vida lejos de la exposición mediática. Actualmente, la joven reside en Estados Unidos, donde estudia y lleva adelante actividades relacionadas con el ámbito audiovisual. En cuanto a su formación profesional, trascendió que inicialmente se había orientado hacia la dirección, aunque más adelante decidió enfocarse en el guion. Sin embargo, se conocen pocos detalles sobre su presente, ya que la hija menor de Romina Yan siempre se mantuvo al margen de la atención pública. Por otra parte, hasta el momento no trascendieron los motivos concretos por los que Azul no se instaló en la casa de su abuelo materno junto a Franco y Valentín. Así, la aclaración de Gustavo Yankelevich, en medio de la repercusión por las declaraciones de su nieto, volvió a poner en primer plano la historia familiar y la necesidad de respetar los tiempos y la intimidad de cada uno. La tremenda confesión de Valentín, uno de los hijos de Romina Yan, sobre los episodios de violencia que sufrió por parte de su padre Valentín Yankelevich, uno de los hijos de Romina Yan, rompió el silencio este fin de semana y dio a conocer el duro infierno que, según relató, atravesó durante su infancia tras la muerte de su mamá. El joven denunció haber sufrido violencia física y psicológica por parte de su padre, Darío Giordano, y destacó la intervención de su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, a quien considera fundamental para haber podido salir de esa situación. La actriz murió el 28 de septiembre de 2010, cuando Valentín tenía apenas siete años. Según recordó, su padre les había prometido que los protegería y que juntos lograrían salir adelante. Sin embargo, con el paso del tiempo, la convivencia familiar se transformó en una experiencia traumática. El joven contó que, desde los nueve o diez años, tanto él como su hermano Franco sufrieron agresiones reiteradas. En medio de ese escenario, la escuela se convirtió en el único lugar donde encontraba tranquilidad. “Las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa”, expresó. Al describir los episodios que vivió, detalló: “Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto”. También hizo hincapié en las secuelas emocionales que le dejó aquella etapa: “Lo que te queda adentro es el maltrato psíquico y psicológico”. El punto de inflexión llegó gracias a Gustavo Yankelevich, quien advirtió el sufrimiento de sus nietos y decidió ayudarlos. Un viernes, ambos fueron al colegio con ropa en sus mochilas y, al terminar las clases, acudieron a la Justicia junto a su abuelo. “Por favor no nos manden de nuevo a mi casa. No podemos estar más ahí”, recordó que pidió. Desde entonces, no volvieron a vivir con Giordano y, tras un extenso proceso judicial, quedaron al cuidado de su abuelo materno. Al recordar su intervención, Valentín resumió el vínculo con una frase conmovedora: “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida… Nos dio lo único que necesitábamos que era amor”.

Fuente: A24 — Ver noticia original