A horas de la quinta marcha universitaria, convocada para este jueves, los médicos residentes del Hospital de Clínicas vuelven a poner sobre la mesa un reclamo que arrastran desde hace tiempo: sueldos que no alcanzan, jornadas que se extienden hasta 36 horas seguidas y un hospital que, según denuncian, no siempre cuenta con lo necesario para operar a sus pacientes. Nicolás Domínico, médico y jefe de residentes de la División Ortopedia y Traumatología del Hospital de Clínicas de la UBA, resumió en pocas palabras la rutina que atraviesa junto a sus colegas. “Trabajamos en promedio 16 horas por día”, contó en Infobae Al Amanecer. El profesional aclaró que esa cifra es apenas un promedio: hay días en que la guardia se estira mucho más. “Son 16, 18 y 36 horas”, detalló sobre los turnos que reparten entre quirófanos, salas de internación y consultorios. El doctor Franco Montagner, residente del Hospital de Clínicas de la UBA, llegó desde Jujuy para hacer su residencia y hoy sostiene que el esfuerzo económico es tan grande como el físico. “Cuesta llegar a fin de mes”, admitió sin vueltas. Lejos de su familia y con el costo de vida porteño como obstáculo diario, explicó que el alquiler se lleva buena parte de lo poco que gana. Domínico pone números sobre esa dificultad. Calculó que un salario cercano a 1.800.000 pesos queda muy lejos de compensar las horas que exige la residencia. “Obviamente queda muy por debajo”, afirmó. Montagner, por su parte, cobra bastante menos. “Un millón ochocientos, por ahí”, calculó sobre su sueldo mensual. Enfrente tiene el costo de un monoambiente en Buenos Aires, que según su experiencia y la de otros residentes ronda el millón de pesos. “Un alquiler, un monoambiente, sale un millón de pesos”, repitió, como quien ya hizo esa cuenta demasiadas veces. Lo que falta, reconoce, se lo cubre su familia. La rutina diaria, sobre todo en los primeros años de residencia, no deja demasiado margen para otra cosa que no sea el hospital. Montagner lo describió con precisión de quien lo vive todos los días: “Entramos cinco, cinco y media de la mañana y nos vamos ocho, nueve de la noche”. Ante la pregunta de si en ese esquema hay lugar para un segundo trabajo que ayude a parar la olla, la respuesta es tajante: “No, por nada”. Pero el reclamo de Domínico va más allá del bolsillo de los residentes. Para el jefe de residentes, lo que está en juego también es la calidad de la atención que recibe un paciente que llega al Clínicas. “No solo tenemos que hablar de lo que es educación”, planteó, y recordó que estos hospitales universitarios cumplen una doble función: forman médicos y, al mismo tiempo, atienden a la gente. “Son hospitales que dependen de ese presupuesto para poder garantizar la salud”, explicó. Ahí es donde aparecen los faltantes que, según describió, complican el día a día de su especialidad. “No tenemos anestesiólogo, no tenemos disponibilidad de quirófano, no tenemos disponibilidad de implantes”, enumeró, casi como una letanía conocida entre quienes trabajan en el hospital. El resultado de esas carencias se traduce en listas de espera que se estiran mucho más de lo deseable. “Hay pacientes que están dos, tres años esperando”, aseguró sobre los casos que llegan a traumatología. La falta de anestesiólogos, en particular, es uno de los cuellos de botella que más perjudica la actividad quirúrgica. Domínico calculó que el hospital cuenta con esos especialistas apenas dos o tres días a la semana. “De cinco días hábiles, por ahí contamos con dos o tres días por semana”, precisó. La explicación, dijo, tiene que ver con el propio presupuesto hospitalario y con lo poco competitivo que resulta frente a lo que ofrece la actividad privada. “Faltan anestesiólogos por el presupuesto”, resumió. Montagner, mientras tanto, pone en perspectiva lo largo que es el camino para llegar a ejercer como especialista. Antes de la residencia están los años de la carrera de grado. “Yo estudié seis años”, contó sobre su paso por la Universidad Nacional de Córdoba. Después llegó la residencia propiamente dicha, y en muchos casos todavía hay un tramo más. “Son cuatro años de residencia”, detalló. Para sobrellevar esos años de formación con un sueldo ajustado, muchos residentes que vienen de otras provincias terminan compartiendo vivienda. “Muchos buscan compartir piso con otro médico”, contó Domínico sobre una práctica habitual entre sus colegas. El propio hospital ofrece una alternativa para esos casos, aunque no siempre resulta la más conveniente. “El hospital ofrece un pabellón médico”, explicó, aunque reconoció que no es ideal que el lugar donde uno descansa sea el mismo donde trabaja todo el día. Con ese panorama como telón de fondo, los residentes del Hospital de Clínicas se preparan para sumarse este jueves a la quinta marcha universitaria, en la que volverán a exponer públicamente las condiciones en las que forman su carrera y atienden a los pacientes del sistema de salud público. – Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico. • De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar. • De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet. • De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan. • De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé. • De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
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