El bizcochuelo casero es una de las recetas clásicas para acompañar el desayuno o la merienda.
Esta preparación con yogur permite conseguir una miga húmeda y tierna, con una textura esponjosa que combina bien con el mate, el café o una taza de té.
La receta también admite algunas variantes para adaptar el sabor a las preferencias de cada uno.
La esencia de vainilla aporta un aroma clásico, mientras que la ralladura de limón o naranja suma un toque cítrico delicioso.
Receta para hacer bizcochuelo de yogur
Para preparar esta receta se necesitan pocos ingredientes y un molde de aproximadamente 22 centímetros de diámetro.
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1 pote de yogur natural o de vainilla (190 gramos).
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3 huevos.
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2 tazas de harina leudante (aproximadamente 240 gramos).
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¾ de taza de azúcar (150 gramos).
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½ taza de aceite neutro (120 mililitros).
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1 cucharadita de esencia de vainilla.
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Ralladura de limón o naranja, opcional.
El yogurt aporta suavidad y humedad al bizcochuelo. Para saborizarlo, se le pueden sumar esencias o ralladuras de cítricos como limón o naranja.
Paso a paso: cómo preparar un bizcochuelo húmedo y esponjoso
1. Mezclar los huevos con el azúcar. En un recipiente amplio, colocá los huevos y el azúcar. Batí a mano con un batidor de alambre o un tenedor hasta conseguir una mezcla más clara y ligeramente espumosa. Este paso ayuda a incorporar aire a la preparación.
2. Incorporar el yogur y los ingredientes líquidos. Agregá el yogur, el aceite y la esencia de vainilla. Si elegís una versión cítrica, incorporá también la ralladura de limón o naranja. Mezclá hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.
3. Sumar la harina y hornear. Tamizá la harina leudante e incorporala en dos partes, con movimientos suaves para evitar trabajar demasiado la mezcla. Volcá la preparación en un molde de 22 centímetros previamente enmantecado y enharinado.
Llevá el molde al horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 35 a 40 minutos.
Para comprobar la cocción, introducí un palillo en el centro: si sale limpio y sin restos de masa cruda, el bizcochuelo está listo.
Retiralo del horno y dejalo reposar unos minutos antes de desmoldarlo. Después, pasalo a una rejilla o fuente para que termine de enfriarse sin acumular humedad en la base.
Fuente: Crónica — Ver noticia original