Los conitos de chocolate blanco y dulce de leche son un clásico de las confiterías y una tentación para los que disfrutan de esta combinación.
Su tamaño pequeño los convierte en una alternativa perfecta para acompañar unos mates o compartir algo rico después de comer.
Además, son una de esas recetas que recuerdan a las grandes películas: pequeños bocados dulces que parecen salidos de una vidriera de pastelería y que tientan desde el primer momento.
¿Cómo preparar unos ricos conitos de chocolate blanco y dulce de leche para la merienda?
¿Cómo preparar unos ricos conitos de chocolate blanco y dulce de leche para la merienda?
Ingredientes:
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300 gramos de dulce de leche repostero
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200 gramos de chocolate blanco para cobertura
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150 gramos de harina 0000
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75 gramos de manteca
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50 gramos de azúcar
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1 huevo
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1 cucharadita de esencia de vainilla
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1 pizca de sal
Preparación:
Colocar la manteca pomada junto con el azúcar en un recipiente y mezclar hasta conseguir una crema.
Incorporar el huevo y la esencia de vainilla. Integrar bien.
Agregar la harina y la pizca de sal. Mezclar sin amasar demasiado hasta formar una masa uniforme.
Envolver la preparación y llevar a la heladera durante 20 minutos.
Estirar la masa sobre la mesada hasta alcanzar medio centímetro de espesor y cortar pequeños círculos.
Acomodar las tapitas en una placa enmantecada y cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 10 a 12 minutos. Retirar y dejar enfriar.
Colocar el dulce de leche repostero en una manga y formar un copete sobre cada tapita, dándole la clásica forma de cono.
Derretir el chocolate blanco a baño María o en el microondas, en intervalos cortos para evitar que se queme.
Bañar cada conito con el chocolate derretido hasta cubrir el dulce de leche.
Acomodar sobre papel manteca y llevar a la heladera hasta que la cobertura se endurezca.
Fuente: Crónica — Ver noticia original