La Policía Federal Argentina (PFA) concretó la detención de Kauã Kazahaya de Arruda y Angelina Oliveira da Silva en San Miguel de Tucumán, en el marco de una causa por homicidio agravado.
Los sospechosos, de 20 y 19 años respectivamente, contaban con órdenes de captura internacionales emitidas por Interpol luego de escapar de la justicia acusados de secuestrar y asesinar al desarrollador de videojuegos estadounidense Tamir Nadav.
Según se pudo no tenían una ocupación formal conocida ni un rol público vinculado a la industria tecnológica a diferencia de la víctima, Tamir Nadav, que era reconocido en el mundo gaming.
El operativo se desarrolló de manera conjunta tras tareas de inteligencia que permitieron dar con el paradero de los imputados.
Entre sus antecedentes, ambos se encontraban evadidos desde septiembre pasado, momento en el cual abandonaron el territorio brasileño rumbo a Paraguay para luego ingresar de forma clandestina a la Argentina.
En tanto, se informó oficialmente que los investigadores encontraron documentos personales y tarjetas bancarias a nombre de Angelina.
Perfil de los sospechosos y maniobras de encubrimiento
De acuerdo con la investigación judicial, los jóvenes residían en el domicilio de la víctima al momento de perpetrarse el asesinato. Tras cometer el hecho, los acusados desplegaron una serie de maniobras para desviar la atención de los familiares y allegados del creador de contenidos. En principio, le dijeron a su exesposa que se había ido de viaje.
Además, entre las acciones registradas, utilizaron las cuentas bancarias de la víctima para realizar transacciones digitales y adquirir artículos de lujo con el propósito de aparentar que el hombre continuaba con vida.
Durante el período en el que el creador de contenidos ya no tenía contacto con su entorno, los sospechosos utilizaron sus cuentas bancarias para efectuar transacciones mediante el sistema de pagos instantáneos.
Entre las operaciones detectadas, adquirieron dos relojes de lujo valuados en 9800 reales con el objetivo de aparentar que la víctima continuaba con vida
La simulación se extendió hasta que los movimientos financieros alertaron al entorno del profesional y se activaron los protocolos de búsqueda internacional.
Fuente: Crónica — Ver noticia original