La previa del Superclásico entre River y Boca sumó un momento atípico y descontracturado en la pantalla televisiva. Durante la emisión de F90 por la señal ESPN, el conductor Sebastián El Pollo Vignolo y su equipo recurrieron a un método particular para intentar anticipar el desenlace del partido más importante del fútbol argentino.
En un móvil en vivo, el programa presentó a Isabella, una perra bulldog inglesa perteneciente a un integrante del ciclo apodado el Talibán. El desafío consistió en soltar al animal frente a dos platos de alimento balanceado, cada uno identificado con los colores y la representación de los dos clubes más convocantes del país.
El momento de la prueba en el móvil de ESPN
La dinámica comenzó cuando desde el piso le dieron la orden al movilero del programa para iniciar la acción al aire: “Le pido a Agustín, nuestro compañero, que la suelte. Soltamos a Isabella”, indicaron en plena transmisión mientras liberaban a la perra para que caminara hacia los recipientes.
A medida que el animal avanzaba con lentitud por el sector, los integrantes de la mesa comenzaron a relatar minuciosamente cada uno de sus movimientos. Isabella se aproximó a la comida pero no ingirió el contenido de ninguno de los recipientes disponibles, limitándose únicamente a olfatear la zona en reiteradas oportunidades.
“Y huele, huele, huele. Todavía no comió. Todavía no comió”, describieron desde la transmisión al observar que el animal no se inclinaba de manera definitiva por ninguno de los dos sectores dispuestos en el suelo.
La conclusión del estudio sobre el resultado
Ante la falta de una elección concreta de alimento por parte de la perra, en el piso del canal no tardaron en sacar conclusiones sobre lo que significaba esa actitud respecto del cruce deportivo entre el conjunto de Núñez y el club de la Ribera.
Isabella recorrió primero el sector asignado a River, luego se desplazó hacia el espacio de Boca y repitió el trayecto de regreso. Frente a esa indecisión reiterada, los participantes del envío deportivo decretaron de inmediato el resultado final del vaticinio: “¡Empate, chicos! Para mí ve empate. Porque no comió en River y no comió en Boca”.
La escena culminó entre risas y comentarios en el estudio, donde incluso se animaron a proyectar un marcador exacto con varios tantos convertidos. “Es empate con goles. Dos a dos, para mí”, sentenciaron en el cierre de la secuencia televisiva.