Facundo “Jagger” Herrera es una de las piezas fundamentales en el actual equipo de Boca. El defensor central de 20 años debutó hace poco más de dos meses de la mano de Rodolfo “Vasco” Arruabarrena y ya se asentó como uno de los caudillos del Xeneize.
Este domingo, el zaguero disputará su primer Superclásico con el equipo de La Ribera y llega al duelo frente al Millonario con la confianza en alza tras marcar su primer gol frente a Independiente el fin de semana pasado.
Herrera hizo todas las inferiores en Boca, disputó 65 encuentros en Reserva antes de subir a la Primera División, fue campeón con el Xeneize del Torneo Proyección, y tan solo dos meses y medio después de su debut se estrenó en las redes en el triunfo de Boca por 1-0 ante el Rojo el domingo pasado en condición de visitante.
Su historia con el club también tiene postales menos conocidas: durante sus años en inferiores, fue alcanzapelotas en la Bombonera y hasta participó en el festejo de un gol de Darío Benedetto en un Superclásico. Con el tiempo, dejó ese rol al costado del campo para ocupar un lugar central dentro de la cancha.
En sus primeros años, Herrera no siempre jugó como defensor. Arrancó como volante y recién después se afianzó en la última línea, lo que le dio herramientas para desempeñarse en ambos perfiles de la defensa y adaptarse como primer o segundo marcador central.
El apodo, la familia y el respaldo de Arruabarrena
El nombre con el que se lo conoce en el ambiente no es el que figura en la planilla: a Herrera lo apodan Jagger por su parecido físico con Mick Jagger, el cantante de la banda The Rolling Stones.
El apodo nació cuando tenía 15 años y jugaba en las inferiores, por su corte de pelo y algunos rasgos de su cara, aunque él mismo reconoció que en ese momento ni siquiera había escuchado canciones de la banda británica.
La historia familiar también lo une al club: su padre compartió la novena división con el actual entrenador, Rodolfo Arruabarrena, y el propio técnico conoce al abuelo del defensor. Sin embargo, Arruabarrena aclaró que el lugar que Herrera se ganó en el equipo es mérito propio, por lo que mostró durante su recorrido en Boca.
En la defensa, Herrera comparte espacio con Di Lollo, otro juvenil surgido del club. Ambos forman parte de una camada que viene sumando minutos en distintos sectores del equipo, junto a nombres como Aranda y Flores. Aranda, lesionado, podría volver antes de fin de año.
El gol que lo cambió todo y la previa del Superclásico
El cabezazo ante Independiente no solo le dio a Boca tres puntos vitales, sino que también posicionó a Herrera como una alternativa con presencia en el área rival. Desde que se afianzó como titular, desplazó a otros defensores y se ganó la confianza del cuerpo técnico.
Ahora, el desafío será sostener su lugar en la formación de Arruabarrena cuando Boca enfrente a River en el Superclásico. Ambos equipos llegan con resultados positivos y la expectativa está en su punto más alto.
Fuente: TN — Ver noticia original