Elaborar queso crema casero es una alternativa práctica que no requiere ingredientes difíciles de conseguir ni técnicas complejas. Con leche, limón y un poco de sal es posible obtener un producto fresco y económico y de textura suave, ideal para acompañar el desayuno, la merienda o incorporar en distintas recetas.
Ingredientes para la elaboración del queso crema
- 1 litro de leche entera fresca (de sachet). Se recomienda no utilizar leche de larga vida ni en polvo, dado que su procesamiento dificulta que se corte correctamente.
- Jugo de 1 limón.
- Sal, a gusto.
Cómo hacer queso crema casero en cuatro pasos
(La receta corresponde al canal de YouTube del cocinero Matías Chavero).
1. Calentar la leche: colocar el litro de leche en una cacerola y llevar a fuego bajo hasta que alcance aproximadamente 90 °C. El punto justo se identifica cuando comienzan a aparecer pequeñas burbujas en los bordes, sin que llegue a hervir.
2. Cortar la leche: retirar la cacerola del fuego, incorporar el jugo de limón y mezclar suavemente. Dejar reposar durante 30 minutos para que la leche se corte y se separen los sólidos del suero.
3. Filtrar y escurrir: cubrir un colador con un lienzo o un paño de cocina limpio y verter la preparación. Dejar escurrir durante una hora, o hasta que deje de caer líquido. Luego, envolver los sólidos con el lienzo y presionar para eliminar el excedente de suero.
4. Procesar y conservar: colocar los sólidos en una procesadora o utilizar un mixer hasta obtener una textura cremosa. Si la mezcla resulta demasiado espesa, incorporar de a poco el suero reservado hasta alcanzar la consistencia deseada. Agregar sal a gusto, procesar unos segundos más y guardar el queso crema casero en un recipiente con tapa.
Qué es importante saber sobre la elaboración del queso crema casero
Con 1 litro de leche se obtienen entre 200 y 250 gramos de queso crema casero.
Al no contener conservantes, se recomienda conservarlo en la heladera y consumirlo dentro de los cinco días posteriores a su elaboración.
El suero que sobra no debe descartarse. Refrigerado, también se conserva hasta cinco días y puede utilizarse para preparar bizcochuelos, budines, panificados o salsas blancas, en reemplazo de parte de la leche.
Fuente: A24 — Ver noticia original