Una sesión de clasificación en la Fórmula 1 es uno de los momentos de mayor tensión y atracción del fin de semana. Sin embargo, factores como lluvias torrenciales, tormentas eléctricas, niebla o banderas rojas consecutivas pueden obligar a las autoridades de la carrera a suspender la actividad en pista.
Ante esta situación, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la Dirección de Carrera disponen de protocolos establecidos por el reglamento deportivo para determinar cómo se conforma la parrilla de salida del Gran Premio.
La prioridad de la FIA: reprogramar para el domingo
Antes de cancelar definitivamente la tanda de clasificación, la primera opción de la FIA es postergar la sesión. Si las condiciones climáticas o la luz del día no permiten salir a pista el sábado por la tarde, el protocolo habitual establece que la clasificación se traslade a las primeras horas del domingo por la mañana, varias horas antes del inicio de la carrera principal.
Cómo se define la grilla si la clasificación se cancela
En el escenario extremo de que la clasificación no pueda disputarse ni el sábado ni el domingo, los comisarios deportivos apelan a un criterio alternativo para ordenar la salida: las posiciones del Campeonato de Pilotos.
Qué pasa si la clasificación se interrumpe a mitad de tanda
Si la sesión ya comenzó pero debe suspenderse de manera definitiva por bandera roja antes de completar la Q3, las posiciones se definen según el estado de la tanda:
- Suspensión en Q1 o Q2: Los pilotos eliminados hasta el momento del corte ocupan los puestos correspondientes a los registros logrados. Para quienes estaban en pista y avanzaron de fase, sus ubicaciones finales se determinarán según sus mejores tiempos marcados hasta la interrupción.
- Suspensión en Q3: Las posiciones de los diez primeros lugares quedan fijadas por los tiempos cronometrados antes de la bandera roja definitiva.
Parque Cerrado: las reglas para los monoplazas ante una suspensión
A pesar de las modificaciones en los horarios o de la cancelación de la clasificación, los equipos deben cumplir estrictamente las normas de Parque Cerrado (Parc Fermé).
Esto significa que los ingenieros no pueden realizar cambios estructurales o de puesta a punto en los monoplazas, salvo reparaciones de daños comprobados o ajustes específicos de seguridad autorizados formalmente por los delegados técnicos de la FIA (como el cambio de neumáticos de piso seco a lluvia extrema).
Fuente: TN — Ver noticia original