La noche del 19 de octubre de 2024, una exestudiante de la Universidad de Cornell habría sido víctima de una violación grupal en la casa de la fraternidad Chi Phi, ubicada dentro del campus de Ithaca, en el estado de Nueva York. La mujer presentó una denuncia ante la policía universitaria. Los implicados recibieron expulsiones, suspensiones y otras sanciones. La organización fue clausurada en 2024 y permanece excluida del campus. En paralelo, la fiscalía del condado de Tompkins no presentó cargos, tras evaluar una declaración firmada por la denunciante. Sin embargo, este mes el caso penal fue reabierto luego de que la exalumna presentara una demanda civil contra Cornell y siete integrantes y exintegrantes de la fraternidad. Una transcripción obtenida en exclusiva por CBS News New York revela que la estudiante, identificada como Jane Doe, declaró ante la policía de la institución en 2024 que podía afirmar con “un 100% de seguridad que fui violada”. La denunciante contó que no recuerda el final de la noche y que fue golpeada La conversación se llevó a cabo los días 14 y 15 de noviembre, más de tres semanas después de los hechos que la joven sitúa entre el 19 y el 20 de octubre de 2024. Durante la primera jornada estuvieron presentes un investigador de la policía universitaria, un investigador de Título IX, un defensor de víctimas y un asesor de la estudiante. Jane Doe relató haber consumido alcohol y drogas esa noche y subrayó tener lagunas en su memoria. Según el documento difundido por CBS News New York, distinguió entre los primeros contactos sexuales y lo que ocurrió más tarde. Al ser consultada sobre el inicio del encuentro, consideró que estaba relativamente de acuerdo: “Sí, tanto como puedo estarlo porque, repito, estaba muy alcoholizada cuando llegué allí… Pero estaba bastante bien con todo esto”. Asimismo, agregó que sufrió diversas agresiones físicas. “Entonces, por supuesto, me estaban golpeando al mismo tiempo. Me golpearon físicamente muy, muy fuerte”, explicó. De acuerdo con la transcripción, la mujer no recordó el final de la noche “en la que fui violada” y que desconocía cuántas personas tuvieron relaciones sexuales con ella. La exalumna describió coacción e incapacidad durante las preguntas sobre el consentimiento Antes de indagar sobre el consentimiento de la exalumna, el agente le explicó que sus preguntas podrían parecer acusatorias, pero que necesitaba respuestas específicas para analizar una eventual imputación. Por consiguiente, Jane Doe dijo que apartó la mano de uno de los hombres y le expresó que se sentía incómoda. A otro le dio su negativa en algunas ocasiones o señaló que estaba demasiado cansada. Al pedirle precisiones sobre su respuesta ante las propuestas sexuales, el investigador le preguntó si había dicho “no” o un “eh, estoy cansada”. La mujer respondió que creía haber dicho que estaba cansada. Otros fragmentos obtenidos por ABC News muestran que la denunciante reconoció haber dicho que no a una propuesta de mantener relaciones sexuales con cuatro hombres al mismo tiempo. A su vez, remarcó que en un momento entró un grupo de hombres y se sintió avergonzada: “Me horroricé al instante. Recuerdo haber gritado y haber corrido por la habitación para esconderme bajo las sábanas de otra cama. Me horroricé porque me daba mucha vergüenza que me hubieran visto completamente desnuda”. Por otro lado, comentó haber consumido una dosis adicional de ketamina. “Me sentía sumamente incómoda con cómo se estaba desarrollando la noche, así que pensé: si consumo ketamina de nuevo, tal vez me desmaye. Pensé que si me desmayaba y estos hombres abusaban sexualmente de mí, podrían ser acusados de violación”, afirmó. Sobre un momento en el que tres hombres abusaban de ella, describió que se sentía “totalmente disgustada”, cansada e intoxicada. Calculó que su nivel de intoxicación era de ocho sobre diez, el más alto que había experimentado. “Sentía que era incapaz de tomar ninguna decisión debido a mi estado de embriaguez”, declaró. A su juicio, los hombres debían haber advertido su condición porque arrastraba las palabras al hablar. La joven también precisó que aceptó con un “claro” que un grupo consumiera ketamina de su cuerpo porque estaba “extremadamente cansada”. “El grupo de hombres comenzó a verter varias cosas sobre mi cuerpo. No podía distinguir qué me estaban echando, ya que tenía la cara cubierta con las manos”, detalló. Según CBS News New York, el investigador le preguntó si, tras las insistencias, había terminado por ceder. “Sí. Fue coacción, sí”, respondió ella. Además, indicó que estaba “completamente incapacitada”. El agente preparó una declaración escrita durante la entrevista, se la leyó y le pidió aclaraciones o correcciones. Al día siguiente, Jane Doe revisó una versión de seis páginas de sus declaraciones. Una de sus asesoras le ofreció que ella y otra representante leyeran el documento. Antes de firmarlo, la joven aseguró: “Tengo mucha confianza en esto”. La exalumna se enteró por sus amigos sobre rumores difundidos por integrantes de Chi Phi La joven durmió hasta las 10 de la mañana y luego uno de los integrantes de Chi Phi la llevó a su casa. Según su relato, se trataba del mismo hombre que la había invitado a la fraternidad y que había participado en los encuentros sexuales, informó ABC News. Esa misma tarde, sus amigos le comunicaron que miembros de Chi Phi “se jactaban” de haber mantenido con ella un encuentro sexual en el que habrían participado ocho personas; otros rumores elevaban la cifra a diez. “En cualquier caso, ahora era obvio que todo el mundo sabía que me había pasado a mí”, manifestó. El fiscal comentó que no había visto la transcripción revelada Tras la publicación de la transcripción, el fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, dijo a CBS News New York que su decisión de no presentar cargos en 2024 se basó en la declaración firmada por la denunciante y que no había recibido ni revisado el registro de la entrevista con la policía universitaria. “Voy a investigar este asunto porque es una novedad para mí”, aseveró Van Houten. Respecto al testimonio de Jane Doe de que estaba segura de haber sido abusada, reiteró que esa información no le había sido proporcionada y sostuvo que se trata de “una conclusión jurídica”. El fiscal alegó que, de haber contado con esa expresión, su oficina habría debido profundizar en el asunto: “Si hubiera dicho esas palabras, sin duda habríamos querido profundizar en el tema. Como ya dije, esa información no me fue facilitada”. Al mismo tiempo, señaló que solicitará la transcripción y consultará a la policía de Cornell. La universidad aseguró que su cuerpo policial remitió a la fiscalía los resultados de su investigación interna. Por su parte, el abogado de la exestudiante, Thomas Giuffra, cuestionó la respuesta inicial del fiscal: “¿Qué más necesitaba para realizar una investigación exhaustiva y procesar al acusado? Tenía a una mujer que le dijo a un agente que había sido violada y un grupo de chat que incitaba a agresiones sexuales. Es indignante que no haya hecho nada al respecto”.
Fuente: Infobae — Ver noticia original