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Por qué algunas olas de calor se vuelven extremas

La alta presión, los suelos secos y una base térmica elevada pueden reforzarse y llevar las temperaturas a niveles inusuales
Por qué algunas olas de calor se vuelven extremas

La combinación de alta presión atmosférica, sequedad del suelo y temperaturas elevadas prolonga el calor extremo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las olas de calor más intensas no responden a un único factor. La alta presión persistente, la sequedad del suelo y las temperaturas ya elevadas pueden reforzarse entre sí y prolongar estos fenómenos extremos. Esta combinación explica por qué algunos episodios superan con amplitud los registros habituales de una región.

La primera pieza de esa dinámica es la circulación de la atmósfera. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica explica que un domo de calor se forma cuando un área persistente de alta presión atrapa aire cálido sobre un territorio. El patrón puede mantenerse durante días o semanas y está vinculado con el comportamiento de la corriente en chorro, una franja de vientos rápidos en altura.

La falta de agua en el suelo elimina un mecanismo natural de enfriamiento

Un domo de calor retiene aire cálido debido a la persistencia de un área de alta presión y cielos despejados (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estado del suelo influye en cómo se distribuye la energía solar que llega a la superficie. Cuando hay humedad disponible, parte de la radiación se utiliza para evaporar agua, lo que ayuda a moderar la temperatura. En cambio, si el terreno está seco, la evaporación disminuye y una mayor proporción del calor absorbido eleva la temperatura de la superficie y del aire cercano.

Un estudio técnico de NOAA analizó la relación entre la humedad del suelo y las temperaturas extremas en Estados Unidos continentales. El trabajo identificó umbrales por debajo de los cuales el aire se vuelve más sensible al calentamiento provocado por la pérdida de agua del terreno. El efecto fue especialmente evidente en áreas del centro, el sudoeste y el sudeste del país.

La investigación describe una retroalimentación térmica: el suelo más seco reduce la evapotranspiración y aumenta la transferencia directa de calor a la atmósfera. Esa elevación térmica puede secar aún más el terreno. La alta presión no provoca por sí sola esa sequedad, pero la ausencia de lluvias y de nubosidad crea condiciones que pueden acentuar el proceso.

Los récords recientes muestran cómo se combinan los factores

La falta de humedad en el suelo reduce la evaporación y permite que la radiación solar caliente la superficie (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ola de calor del noroeste del Pacífico en 2021 ilustra la convergencia de estas condiciones. NOAA Climate.gov documentó temperaturas máximas excepcionales en Portland y Seattle durante el episodio, favorecidas por un sistema persistente de alta presión, cielos despejados y aire descendente. La agencia también señaló que la sequedad del suelo contribuyó al aumento térmico al reducir la evaporación desde la superficie.

En junio de 2024, una ola de calor temprana dejó récords diarios en Nevada, Arizona y California. El Observatorio de la Tierra de la NASA informó que el evento coincidió con la expansión hacia el norte de un domo de calor y con un bloqueo de baja presión sobre el Pacífico. En algunos puntos del sudoeste, las temperaturas del aire superaron los 42 ℃.

La NASA también consignó que las olas de calor de verano en Estados Unidos aproximadamente se duplicaron entre 1980 y 2023, al pasar de un promedio de dos a cuatro por mes. Ese dato no determina por sí mismo la causa de cada evento, pero ofrece un contexto climático para observar cómo una atmósfera más cálida puede coincidir con configuraciones regionales de alta presión y sequedad.

En Argentina, las olas de calor se miden según los umbrales de cada localidad

En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) considera ola de calor a un período de al menos tres días consecutivos en el que las temperaturas máximas y mínimas superan valores definidos para cada localidad.

Su reporte climático de 2024 registró una ola de calor entre el 21 de enero y el 12 de febrero que afectó a todas las provincias y estableció récords de temperatura en localidades del centro y norte del país.

Fuente: Infobae — Ver noticia original