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Peluqueros coinciden: “A los 50, la colita de pelo infalible y que más estiliza no es tirante, se recoge a media altura con volumen en la coronilla”

Esta es la colita de pelo más favorecedora a partir de los 50 años: en vez de tirante, floja y con mechones delanteros.
Peluqueros coinciden: "A los 50, la colita de pelo infalible y que más estiliza no es tirante, se recoge a media altura con volumen en la coronilla"

La colita de pelo es uno de esos peinados clásicos que nunca pasan de moda y que, con algunos trucos, pueden transformar por completo un look. A partir de los 50 años, elegir la altura adecuada, sumar movimiento a la melena y dejar algunos mechones sueltos puede marcar la diferencia entre un recogido tirante y otro que le aporte frescura al rostro.

“No es una colita tirante ni pulida: está recogida a media altura, con un volumen suave en la coronilla, los largos ondulados y un flequillo cortina largo que se abre hacia los lados y se funde con los mechones sueltos alrededor de la cara”, explica María José Llata, directora de Llata Carrera Peluquería y presidenta de Intercoiffure España, en TELVA.

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A qué altura conviene llevar la colita de pelo a los 50

La ubicación del pelo recogido es uno de los detalles que más influyen en el resultado. José García, fundador de José García Peluqueros, de Pamplona, propone una referencia para encontrar la altura adecuada: “Una línea imaginaria que sale del ángulo de la mandíbula, pasa por el pómulo y sube hasta la coronilla. Si colocas la base de la colita sobre esa línea, a media altura o algo más arriba, elevas visualmente los rasgos y despejas el cuello”.

El peluquero también advierte sobre los extremos. “Una colita muy baja, pegada a la nuca, tiende a llevar la mirada hacia abajo y endurece la expresión, sobre todo si va lisa y tirante”, señala. En cambio, una colita excesivamente alta puede resultar difícil de equilibrar si el pelo es fino o tiene poca densidad. Por eso, la altura media o ligeramente elevada es una alternativa práctica para el día a día.

El volumen de la coronilla y las ondas, dos claves del peinado

Para conseguir ese look natural, el trabajo empieza antes de atarse el pelo. Llata recomienda preparar el pelo desde el secado: “Seca levantando la raíz, con la cabeza hacia abajo o con cepillo, para ganar cuerpo. Después marca ondas suaves en los largos con un cepillo redondo o una tenacilla y siempre con protector térmico”.

Una vez preparada la melena, se puede separar la parte superior del pelo, desde las sienes hasta la coronilla, y recoger el resto a la altura elegida. La especialista añade que “un cardado muy ligero en la raíz aporta ese volumen tan favorecedor”. Después, basta con peinar suavemente la superficie y unir esa sección al recogido. Para un acabado más natural, podés cubrir la goma con un mechón fino sujeto con una horquilla y aflojar apenas la parte superior con los dedos. La idea es conservar el volumen, sin que te quede tirante.

Los mechones sueltos que suavizan las facciones

La parte frontal también cumple una función importante. “Una colita con todo el pelo estirado hacia atrás deja el rostro completamente expuesto y crea líneas muy marcadas. En cambio, unos mechones finos alrededor de la cara y un flequillo ligero suavizan el contorno y llevan la atención a la mirada”, explica Llata.

Para las personas que no llevan flequillo, la peluquera recomienda “sacar dos mechones de las sienes y ondularlos ligeramente”. Para quienes están pensando en cambiar de look, recomienda: “El flequillo cortina largo es el más versátil: se integra con la melena cuando la llevas suelta y enmarca la cara cuando la recoges”.

Fuente: El Destape — Ver noticia original