Carlos Riganti, baterista del grupo Alas y de otras formaciones de la década del setenta, murió a los 75 años. Con unas líneas publicada en redes sociales, su familia informó de su fallecimiento y, desde entonces, muchos colegas que han compartido el escenario con él lo despidieron con grandes muestras de afecto y admiración.
Carlos Gustavo Riganti había nacido el 16 de marzo de 1951 y además de dejar marcado su paso por el rock argentino también tuvo otra actividad, la medicina. Quienes lo conocieron, destacan su nivel de excelencia tanto detrás de la batería como su trabajo diario de médico pediatra.
Comenzó en la música en la década del setenta, con el grupo Materia Gris, banda con la que grabó la ópera rock Oh, perra vida de Beto.
En 1974 fundó junto a Gustavo Moretto y Alex Zucker el grupo Alas, formación a la que luego se sumó Pedro Aznar. El grupo tuvo como principal característica la fusión de músicas siempre con una mirada que partía desde el rock.
Mas tarde, como músico de sesión, colaboró con artistas como Raúl Porchetto (para el álbum Volando de vida), Piero (en los ochenta, cuando el cantante había creado el grupo Prema) y Moris. También tocó en otras bandas como El Monitor y Diga 33.
La noticia de su partida movilizó al ambiente musical a expresarse en redes sociales. Uno de los posteos más sentidos fue el de Pedro Aznar, quien lo recordó como colega, compañero de banda, amigo y vecino.
“Querido Carlos: recibí la noticia como quien de un golpe terrible se queda repentinamente sin aire. Sorprendido, anonadado, vacío. Pocos minutos después subía a un escenario, sin saber si iba a poder cantar. Nos conocimos cuando éramos jovencísimos. Tuve el privilegio de pasar de ser fan de tu grupo, Alas, a formar parte. Desde aquellos mediados de los setenta fuimos amigos, de esos que se ven cada tanto pero se quieren con cariño cotidiano. Después nos fuimos a buscar nuevas vidas a miles de kilómetros (del país y uno del otro) y a la vuelta terminamos, sin planearlo, siendo vecinos, medianera de por medio. Que fuiste un gran músico y un gran médico lo sabe todo el mundo. Lo que puedo agregar es que fuiste una de las personas más buenas y nobles que conocí en mi vida. Todavía no puedo creer que ya no estés acá. ¿Sabés qué recuerdo me vuelve más de vos? Tu risa. Soñaste un mundo y un país mejor, hiciste de todo para hacerlo realidad. Los que quedamos de este lado seguiremos la huella. Gracias, colega y amigo. No te olvidaremos. Pedro”
View this post on Instagram
Lito Vitale también escribió unas líneas a partir del posteo de Aznar: “Se fue un maestro, un prócer de la batería argentina (…). Además, una hermosura de persona… Carlos, te extrañaremos mucho.”
Para la siguiente generación
Además de lo que pudieron expresar artistas como Vitale y Aznar, hubo bateristas, especialmente, que lo recordaron y despidieron como una clase de músico que deja huella en el camino, para que luego otros transiten y busquen más tarde nuevos senderos.
Jorge Araujo escribió: “Gran Persona, gran baterista, gran docente. Buen viaje Carlos querido. Jamás olvidaré los conciertos con Alas, yo tenía 12 años; así que gracias por marcarnos el camino”.
Andrea Álvarez publicó: “Estoy rota. Falleció el gran Carlos Riganti. Baterista fundamental, pediatra, un profesional impecable en todos los sentidos y en todo lo que hacía. Una persona íntegra, amante del instrumento y de todo lo bueno de la vida. Una gran pérdida”
Estoy rota
Falleció el gran CARLOS RIGANTI
Baterista fundamental , pediatra, un profesional impecable en todos los sentidos y en todo lo que hacía. Una persona íntegra, amante del instrumento y de todo lo bueno de la vida
Una gran pérdida 💔💔 pic.twitter.com/dBXmPIa7fV— Andrea Julia Alvarez 🥁 (@AndreaAlvarezAA) October 23, 2026
Fuente: La Nación — Ver noticia original