Mientras Pro y La Libertad Avanza (LLA) negocian un acuerdo electoral con vistas a las elecciones 2027, el expresidente Mauricio Macri sostuvo este jueves que el Gobierno debe “encontrar espacios de diálogo y confianza” con otros sectores y mostrar un “comportamiento impecable” en términos de transparencia y Justicia.
También se refirió al rol “incómodo” que él mismo y su partido ocupan en este esquema y se quejó de la poca flexibilidad del mileísmo para recibir el respaldo de Pro de una manera orgánica.
Durante su intervención en el 16° Foro de la consultora Abeceb, el exmandatario planteó que en 2027 se repetirá la “misma encrucijada” de 2019: si “volver atrás o continuar”. En este escenario, “el Gobierno tiene que poner otras cosas sobre la mesa”, dijo. Enseguida, afirmó: “Un país que quiere pasar del equilibrio macroeconómico al desarrollo tiene que encontrar espacios de diálogo y confianza”. Mesas en las que se sienten el gobierno nacional, gobernadores, empresas e industrias, ejemplificó. “La falta de diálogo del Gobierno para generar estos espacios pesa”, lanzó.
A continuación, indicó que “cada comportamiento tiene que ser impecable”. Recordó que, en el gobierno de Cambiemos, la Argentina mejoró sus posiciones en el índice de Transparencia Internacional. Durante la gestión de Javier Milei, el país cayó en la lista. “Ahora la sensación es que pasan cosas todos los días; gente que entra a la Justicia, sale de la Justicia”, lamentó.
Pese a los cuestionamientos que Macri y su partido ensayan frente al gobierno de Milei –y que se multiplicaron en las últimas semanas–, el espacio discute un acuerdo electoral con LLA. La semana pasada, Macri consideró estancadas estas negociaciones, que ambos partidos debaten quincenalmente en reuniones en la Casa Rosada, en las que participan los diputados nacionales Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, por el macrismo, y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, por el partido de gobierno.

Al margen de estas negociaciones, el expresidente admitió hoy la “incomodidad” e “impotencia” que atravesó a Pro durante esta administración.
—¿Desde dónde está contribuyendo hoy Mauricio Macri a seguir creando opciones de poder y viabilidad para la Argentina?, le consultó Antonio Sola, presidente de Fundación Liderar con Sentido Común y experto del HUB Abeceb.
—Desde un lugar muy incómodo. El Pro se quedó sin liderazgo del cambio. La interna que hicimos fue muy mala [entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta]; la oportunidad la supo aprovechar Javier Milei. Desde ese día estamos ayudando a que haga los cambios. Creo que podríamos haber aportado muchísimas más cosas en términos del cambio. Pero bueno, es lo que nos tocó. Lo estamos haciendo con la mayor dignidad posible, acompañando el sentido de nuestros votantes. Con honestidad, sin pedir nada a cambio. Pero sin dejar de manifestar que hemos tenido poca capacidad de ayudarlos. No tuvieron la apertura para recibir apoyos más orgánicos de nuestro partido.
En este sentido, señaló a Luis Caputo como el “mejor ministro” de Milei, y argumentó que se debe a que ya había pasado por un rol de gestión similar. El ministro de Economía fue ministro de Finanzas de Macri.
“[El vínculo] podría haber sido más coordinado y más dinámico, pero ellos hicieron lo que les parecía razonable, y con muchas agallas”, consideró.
“Necesitás un equipo”
“La derecha me queda más cómoda, por más que en los tiempos que vivimos muchas veces quedamos al centro”, bromeó Macri al elegir el asiento, en el escenario.
Luego de repasar sus primeros pasos en el Club Atlético Boca Juniors, desplegó un análisis sobre los liderazgos actuales. Planteó que, en un mundo “imprevisible”, “más que nunca necesitás un equipo”. “El summum final del equipo es construir tu mesa chica […] Lo que necesita un líder es que la gente le diga una palabra, que es mágica: ‘No’”, reflexionó.
Hace poco más de un mes, en un acto partidario, Macri sostuvo que a este gobierno le “faltan buenos equipos” y que es algo que le ha mencionado “varias veces” a Milei. “Pero no tuvimos eco”, indicó en aquella oportunidad.
Más adelante en su disertación en el foro de Abeceb, dijo que los “proyectos de poder” construidos en familia son “un desastre”. Mencionó, entre ellos, al peronismo y el kirchnerismo.
Por último, advirtió que “es común” que, al llegar al poder, los dirigentes “manipulen”. “Hay una línea muy finita entre manipular y mentir. Se va deformando todo”. Y concluyó: “Los tiempos de los iluminados ya han sido un desastre”.
Fuente: La Nación — Ver noticia original