Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva trasladaron el sábado la campaña presidencial a sus principales bastiones, cuando faltan dos semanas para la segunda vuelta electoral de Brasil, prevista para el 25 de octubre. Bolsonaro, vencedor de la primera vuelta, encabezó un acto en el municipio de São Gonçalo, una localidad de clase trabajadora en las afueras de Río de Janeiro. El candidato obtuvo el 53% de los votos en ese estado el domingo pasado, frente al 39% que logró Lula. El aspirante de la derecha compartió la actividad con Douglas Ruas, declarado gobernador electo de Río de Janeiro tras el recuento de votos. La victoria del aliado amplía el respaldo político de Bolsonaro de cara a la definición presidencial. Desde un camión, Bolsonaro apeló a referencias religiosas y solicitó el acompañamiento de sus seguidores. “Verán a Flávio en la toma de posesión haciendo una oración y poniendo Brasil en manos de Dios”, declaró. El candidato del Partido Liberal volvió a sostener que su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro, le entregará la banda presidencial en caso de imponerse en el balotaje. El ex mandatario cumple prisión domiciliaria tras recibir en 2025 una condena de 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado. Carlos Bolsonaro visitó este sábado a su padre en la residencia de Brasilia y aseguró que el ex jefe de Estado estaba “feliz” por el resultado de la primera vuelta. Entre los asistentes al acto de São Gonçalo estuvo João Rosendo, de 63 años, quien cuestionó la gestión actual y expresó su respaldo al candidato. “(Lula) nos está llevando a un agujero, a la pobreza, al crimen y a la falta de inversión en infraestructura, educación y salud”, afirmó. Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva llevó su campaña de reelección a Río Grande do Norte, en el noreste de Brasil, donde defendió sus políticas regionales y cuestionó la propuesta de reducción del gasto público de su adversario. Lula, que busca un cuarto mandato no consecutivo en los próximos comicios, recorrió las calles de Natal junto a Carlos Eduardo Xavier, candidato a gobernador por el Partido de los Trabajadores (PT), que busca conservar el Ejecutivo estadual ante el avance de la ultraderecha en el país. Durante una rueda de prensa, el mandatario reivindicó las inversiones de su Gobierno en la región y afirmó: “No quiero sacarle nada a ningún estado de Brasil; solo quiero que el noreste tenga las mismas oportunidades que el resto y que sea tratado de forma ecuánime”. El noreste fue la región donde Lula obtuvo su mayor margen en la primera vuelta, aunque la campaña registró una caída de apoyos frente a las elecciones de 2022. En Río Grande do Norte, el presidente perdió cerca de 30.000 votos, mientras que en Bahía la reducción superó los 200.000 sufragios. El equipo del mandatario también busca fortalecer su actividad en las redes sociales. Este sábado presentó una denuncia contra Meta, propietaria de Facebook e Instagram, por una presunta interferencia en favor de Bolsonaro. Una encuesta difundida después de la primera vuelta ubicó al candidato ultraderechista con el 52% de intención de voto, frente al 48% de Lula. La diferencia se encuentra dentro del margen de error, por lo que el sondeo plantea un escenario de empate técnico. La campaña de Lula da Silva acusó el sábado a la compañía Meta de una presunta injerencia electoral, tras denunciar restricciones a la difusión de sus contenidos en Facebook, WhatsApp e Instagram antes y después de la primera vuelta presidencial. En un comunicado, el equipo del mandatario sostuvo que las plataformas de Meta limitaron el alcance de publicaciones vinculadas a la campaña. Afirmó que, durante los últimos días, la compañía “impidió que el perfil del presidente Lula promocionara publicaciones en su feed de Instagram”. “La serie de problemas técnicos… suscita fuertes sospechas de que las acciones de Meta constituyen un intento de interferir en el proceso electoral brasileño en beneficio de la candidatura de Flávio Bolsonaro”, afirmó la campaña. La filial brasileña de la compañía rechazó las acusaciones y las calificó de “simplemente falsas” y “sin fundamento en los hechos”. “Muchos de los problemas técnicos mencionados no afectaron solo a Brasil ni a cuentas específicas”, indicó Meta en un correo electrónico enviado a la agencia AFP. La empresa agregó: “Cumplimos con la normativa electoral y estamos comprometidos con la igualdad de condiciones en el uso de nuestras plataformas”. (Con información de EFE y AFP)
Fuente: Infobae — Ver noticia original