
El presidente Javier Milei reunió este lunes por la mañana a su Gabinete y llamó la atención la ausencia de Patricia Bullrich, que horas antes le había anticipado a las autoridades nacionales que no iba a poder asistir por cuestiones personales, aunque la decisión también fue motivada por el malestar que tiene con el resto de la cúpula del oficialismo y que cada vez oculta menos, en un contexto en el que, además, se especula con su futuro político.
Si bien la jefa del bloque de La Libertad Avanza no integra formalmente el grupo de funcionarios que acompañan al mandatario en la gestión diaria, suele participar de estos encuentros en la Casa Rosada, igual que el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Sin embargo, en esta oportunidad, y luego de nuevas declaraciones televisivas que hizo en contra de algunas actitudes del líder libertario, la legisladora optó por no presentarse y aumentó el ruido interno.
“La realidad es que los motivos fueron un 50/50. Es cierto que tenía cuestiones personales, pero también estaba muy molesta con algunas actitudes de Milei, principalmente con lo de quemar a los periodistas en la hoguera. Eso no le gustó porque, además, ya había tenido una charla con él al respecto”, reveló a este medio una persona del círculo más íntimo de la dirigente.

La referencia es a las declaraciones que el Presidente realizó durante un evento de la Fundación Faro en el que buscó recaudar fondos para su campaña del año próximo y volvió a cuestionar a determinados comunicadores.
“Como decía Adam Smith, tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos y acá a los buenos les tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”, sostuvo el jefe de Estado en esa oportunidad.
Según el dirigente bullrichista consultado, la senadora ya le había manifestado su desacuerdo con ese tipo de expresiones durante una reunión a solas en la que “le dijo que no puede atacar la prensa así”,
Si bien la fuente consultada negó que se trate de “un punto de quiebre en la relación”, sí reconoció que el episodio “generó mucho enojo” dentro del espacio que conduce la ex ministra de Seguridad.
Según reconstruyó este medio, la senadora no está pensando en romper con La Libertad Avanza, sino que su estrategia continúa siendo la de marcar diferencias puntuales con el Gobierno para posicionarse como una alternativa de cara a las elecciones de 2027, sin descartar tampoco la posibilidad de ser candidata a vicepresidenta si recibe una propuesta formal del Presidente.
En ese sentido, en el entorno de Bullrich señalaron que no descarta integrar una fórmula conjunta con el Presidente, pero insisten con que el eventual acuerdo deberá incluir condiciones claras sobre el rol que ocuparía la senadora dentro de una futura gestión, con injerencia en áreas sensibles como Seguridad y Economía, y bajo un esquema que ella misma describe como necesario para evitar roces constantes con el resto de la administración.
A esa tensión se sumó otra diferencia, esta vez vinculada con la agenda internacional: la ex ministra siguió de cerca el resultado del balotaje presidencial en Brasil, donde Luiz Inácio Lula da Silva se impuso finalmente a Flávio Bolsonaro, y le preocupaba que desde el Gobierno argentino se plantearan dudas sobre la legitimidad del proceso electoral.
“Patricia entiende que hay que asumir que perdió Flávio, que todos los gobiernos democráticos del mundo salieron a reconocerlo con un mensaje y todavía la Argentina no. Aunque, la verdad, es mejor que mantenga el silencio antes que decir que Lula hizo trampa”, señaló la misma fuente de su entorno.
Según había revelado este medio, Milei evitó referirse de manera directa al triunfo de Lula durante la reunión de Gabinete de este lunes y concentró su exposición en la defensa del programa económico, además de cuestionar las medidas que, según la lectura oficial, le permitieron al mandatario brasileño consolidar su victoria.
El único representante libertario que viajó a Brasil para seguir los comicios fue el diputado Damián Arabia, cercano a Bullrich, quien estuvo presente en el búnker de Bolsonaro, donde incluso se fotografió con el candidato derrotado, aunque decidió no exponer esas imágenes en sus redes sociales luego de conocerse el resultado adverso para el espacio de derecha.
En el plano internacional, la senadora también tiene diferencias con el resto de su espacio y considera que está bien apoyar a los sectores más liberales e incluso conservadores, pero no coincide cuando se trata de fuerzas más extremas.
Por caso, valora el vínculo con el Partido Popular español, en sintonía con el encuentro que Milei mantuvo durante su viaje a España con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pero no comparte la cercanía con Santiago Abascal, líder de VOX.
El faltazo de Bullrich a la reunión de Gabinete se da en medio de un clima de tensión más amplio entre la senadora y la cúpula de La Libertad Avanza, que en las últimas semanas había quedado expuesto por otros gestos de la dirigente, como un video publicado en sus redes sociales que fue interpretado dentro del oficialismo como una señal de sus intenciones electorales de cara a 2027.
Mientras tanto, en la Casa Rosada continúan con la estrategia de no confrontar públicamente con la senadora y le restan magnitud a sus gestos de distanciamiento, a la espera de que la relación entre ambos dirigentes se mantenga estable de cara a la definición electoral del año próximo.
Fuente: Infobae — Ver noticia original