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Los impactantes videos de los saqueos y disturbios que sacudieron a Francia

Durante una nueva jornada de violentas protestas, los manifestantes irrumpieron en diferentes locales y edificios públicos, y quemaron vehículos
Los impactantes videos de los saqueos y disturbios que sacudieron a Francia

Las protestas contra el encarecimiento de la vida en Francia derivaron en impactantes saqueos, incendios y ataques contra edificios públicos en varias ciudades del país, con comercios destruidos, vehículos quemados, durante una jornada marcada por los enfrentamientos con la policía.

Usuarios publicaron en X videos de los disturbios que mostraron saqueos en locales de Apple, Louis Vuitton, Hermès y H&M, además de otros comercios de ropa, tecnología, cosmética y telefonía. Las grabaciones también registraron incendios en la vía pública, vidrieras rotas y grupos encapuchados que ingresaron a negocios y retiraron mercadería.

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Los episodios ocurrieron durante las movilizaciones convocadas contra la inflación y la pérdida de poder adquisitivo, que reunieron a estudiantes, trabajadores, jubilados, activistas y referentes del movimiento de los chalecos amarillos. Mientras la marcha autorizada se desarrolló en París, pequeños grupos provocaron daños en distintos barrios de la capital y en otras ciudades francesas.

El Ministerio del Interior reportó más de 400 detenciones, y la movilización de 10.000 policías y gendarmes para hacer frente a los disturbios.

El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, condenó los daños y denunció que hubo “calles enteras metódicamente arrasadas” en la capital. El dirigente socialista diferenció la movilización social de las acciones violentas y sostuvo que no tuvo “ninguna indulgencia” con quienes participaron de los destrozos. Grégoire mencionó los negocios saqueados, los daños en el espacio público y los monumentos que sufrieron ataques.

También en Lyon, grupos encapuchados saquearon e incendiaron una oficina de turismo en la Plaza Bellecour, mientras arrojaron proyectiles y morteros de fuegos artificiales contra la policía.

Por su parte, la violencia se trasladó a Lille, donde un grupo forzó la entrada al Ayuntamiento, provocó daños y escapó antes de la llegada de la policía. Las imágenes mostraron cristales rotos, muebles volcados y papeles desparramados por el piso. También se registraron saqueos en comercios del centro, entre ellos una tienda de Apple.

El alcalde, Arnaud Deslandes, repudió el ataque al edificio municipal y los daños contra los locales de la ciudad.

“Condeno firmemente estos actos profundamente indignantes e intolerables”, escribió Deslandes en redes sociales. La policía reforzó su presencia en la zona luego de los incidentes, producidos durante las movilizaciones previstas para ese sábado.

A su vez, en Marsella, los manifestantes combinaron ataques contra comercios con una irrupción en el Ayuntamiento. Decenas de personas derribaron las puertas del edificio y entraron durante unos minutos al vestíbulo, donde realizaron pintadas, causaron daños y derribaron un busto de Marianne, símbolo de la República francesa.

“Estamos tomando la Bastilla”, gritó uno de los participantes durante la entrada al edificio municipal, en alusión al asalto de 1789. La policía desalojó el lugar tras la incursión y evitó que el grupo permaneciera en el interior.

Fuera del Ayuntamiento, ardieron contenedores y otros elementos urbanos. Una comisaría de la policía municipal sufrió daños en sus ventanas y recibió artefactos fumígenos en el interior. Comercios de la ciudad también fueron vandalizados y saqueados, incluidos locales de lujo y negocios de distintos rubros.

El alcalde de Marsella, Benoît Payan, afirmó que las demandas sociales no justificaron el ingreso por la fuerza a edificios públicos ni la destrucción de bienes. Tras los episodios, las autoridades anunciaron el envío de unidades policiales adicionales.

En dichas ciudades de Francia, los grupos encapuchados rompieron vidrieras, entraron a los locales y se llevaron productos, mientras otros arrojaron objetos contra la policía en varias ciudades del país, causando un gran revuelo.

Por otro lado, además de Marsella, los incendios también afectaron a Limoges, donde manifestantes asaltaron el Ayuntamiento y prendieron fuego la planta baja. Las llamas llegaron hasta el techo del edificio y varios vehículos policiales resultaron dañados o quemados.

Para contener los disturbios, las autoridades movilizaron 10.000 policías y gendarmes en todo el país, con 5.000 efectivos asignados a París. El operativo incluyó controles preventivos cerca de estaciones ferroviarias y restricciones para las concentraciones alrededor del Palacio del Elíseo, Matignon, el Parlamento y los Campos Elíseos.

Por su parte, el presidente Emmanuel Macron afirmó que “no hay lugar para la violencia” en Francia y prometió castigos contra los responsables. “Quienes han destrozado, atacado prefecturas y comercios y saqueado incluso nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados”, escribió.

El mandatario pidió además “un frente unido frente a los que siembran el caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones e impiden que aquellos que expresan pacíficamente sus reivindicaciones lo hagan”.

El Ministerio del Interior calculó que 550.000 personas participaron de las movilizaciones en todo el país, una cifra superior a las previsiones oficiales iniciales. Los organizadores elevaron la convocatoria a 800.000 manifestantes.

(Con información de EFE)

Fuente: Infobae — Ver noticia original